(BUENOS AIRES).- “Sí, me gustaría volver a la Argentina y mucho más a River, que es mi casa. Y quiero volver a estar en un River Premium”. La frase de Ezequiel Palacios encendió la ilusión de Chacho Caudet y dejó abierta la puerta para que el defensor se convierta en uno de los refuerzos de jerarquía del mercado.
El diálogo arrancó con un pedido de tiempo del jugador. “Chacho, ¿vos me podés aguantar?”, le preguntó Palacios. Caudet le respondió sin vueltas: “Sí, claro”. Enseguida, el zaguero fue al grano y confesó: “Sí, bueno, mirá, yo te quiero contar que en la liga que estoy jugando desde hace un tiempo no voy a seguir, no quiero seguir”.
Con la decisión de emigrar ya tomada, Caudet quiso tantear el terreno: “¿vos te gustaría volver a la Argentina?”. La respuesta fue una declaración de amor por la banda roja.
La negociación, sin embargo, necesita un compás de espera. Caudet le pidió a Palacios que le diera diez días para resolver su propia situación. “Necesito 10 días para definir mi situación”, le comunicó Caudet. Del otro lado, Palacios también se había tomado el mismo margen para dar una respuesta definitiva, por lo que las dos partes acordaron esperar ese lapso.
Ese plazo ya está corriendo. La charla ocurrió hace algunos días, y ahora apenas restan tres o cuatro jornadas para que el defensor comunique su postura final. La cuenta regresiva mantiene en vilo a los hinchas y al entorno del futbolista.
El representante Caudet viene trabajando en la conformación de un plantel competitivo y la posibilidad de repatriar a Palacios encaja en ese plan. El marcador central, de 26 años, surgió de las inferiores del club y ya tuvo un paso por la Primera antes de emigrar al exterior.
Palacios dejó en claro que su ciclo en la liga actual está terminado, aunque no reveló el nombre del torneo ni del club. Su prioridad es volver a calzarse la camiseta de River e integrar un plantel de primer nivel, al que él mismo definió como “un River Premium”. Caudet, por su parte, alimenta el sueño de repatriar a una figura nacida en la casa.
El desenlace está a la vuelta de la esquina. Con el mercado de pases abierto, el propio Caudet tiene en sus manos la chance de dar el golpe: la bomba del verano puede explotar en cuestión de días.
