(BUENOS AIRES).- «Estamos muy bien, muy cómodos, el grupo está muy cómodo con cómo Leo lo viene llevando, y con mucha ilusión de seguir sumando». La frase es de Santiago Beltrán y resume el clima que se vive en el plantel de River desde que Leonardo Ponzio asumió como entrenador. El arquero de 21 años respaldó públicamente al León en declaraciones a TNT Sports, y sus palabras llegaron justo antes del triunfo 2-1 ante Atlético Tucumán, tercera victoria consecutiva del equipo desde que el exmediocampista tomó las riendas.
El respaldo del arquero tiene un contexto preciso. Beltrán había definido ese compromiso en Tucumán como una partido «bisagra» por su importancia, y el resultado terminó dándole la razón: con el triunfo, River quedó cerca del top 3 de la tabla anual, se metió en la pelea por clasificar a la Copa Libertadores 2027 y entró entre los primeros ocho de la Zona B del Clausura, zona que otorga acceso a los playoff. La serie positiva llega en el mejor momento para consolidar el interinato.
Ponzio había sido elegido como sucesor interino de Eduardo Coudet, y una de las razones que pesaron en la decisión de la dirigencia fue justamente la buena relación que el León mantenía con el plantel. Ese vínculo se evidencia dentro y fuera de la cancha: los futbolistas le responden en el campo y lo respaldan más allá de los resultados. Las palabras de Beltrán confirmaron que ese diagnóstico de la dirigencia encontró eco en el vestuario.
Los números también muestran el cambio de rumbo. El triunfo en Tucumán tiene un valor extra porque River llegaba con una racha incómoda en ese estadio: no ganaba en el Monumental José Fierro desde marzo de 2019 y acumulaba seis enfrentamientos sin vencer allí. Beltrán lo había advertido en la previa, cuando señaló que el recinto tucumano «es una cancha muy difícil», tanto por la fortaleza del Decano como local como por lo que le cuesta al Más Grande jugar en esa plaza.
La victoria ante Atlético Tucumán, además, dejó otra señal del nuevo clima. Gonzalo Montiel dedicó el triunfo a los hinchas con un mensaje breve: «Es para ellos». El gesto del lateral se suma a las declaraciones de Beltrán y muestra que el grupo parece haber absorbido rápido el mensaje del nuevo ciclo: los resultados se celebran en conjunto y con la gente como protagonista.
Beltrán, firme bajo los tres palos y referente fuera de la cancha
Más allá de sus palabras sobre Ponzio, el arquero viene ganando protagonismo por su presencia en el día a día del equipo. El fin de semana anterior, tras la victoria frente a Independiente Rivadavia, tuvo un gesto destacado con un niño que celebraba su cumpleaños. Esta vez, en Tucumán, volvió a captar la atención del público.
Bajo un aguacero en el Monumental José Fierro, al salir del túnel rumbo a la cancha, Beltrán le puso la mano en la cabeza a la niña que salía junto a él para protegerla de la lluvia. La imagen se viralizó en las redes sociales y los hinchas destacaron el gesto del futbolista de 21 años, que combina sus buenas actuaciones bajo los palos con una creciente identificación con la gente de River.
