RIVER PLATE

Hernán Castillo no tuvo piedad con el River de Ponzio: «Paso atrás»

 

Hernán Castillo cuestionó la demora en los cambios pese a los nueve puntos sobre nueve posibles del Millonario con Ponzio como interino.

 
Hernán Castillo
Hernán Castillo

(BUENOS AIRES).- «Después con una arremetida lo ganó pero fue un paso atrás del equipo. Para mí se tardó mucho en los cambios», analizó Hernán Castillo tras el triunfo de River por 2-1 sobre Atlético Tucumán, que le permitió encadenar su tercer éxito consecutivo bajo la conducción interina de Leonardo Ponzio. El periodista marcó ahí la contradicción que define el presente Millonario: los resultados llegan, pero el funcionamiento frente a un rival con uno menos dejó dudas concretas.

Castillo desgranó su lectura del partido con detalle. «Ganó River. La roja (correctamente sacada) le abrió el partido. Lo ganaba bien pero no lo liquidó y le dejó abierto el empate a Atlético Tucumán», explicó después del encuentro. Su punto de partida fue la expulsión de Franco Nicola a los 12 minutos del primer tiempo, que condicionó por completo el desarrollo y dejó al conjunto tucumano con diez jugadores durante prácticamente todo el partido.

Con esa ventaja numérica, River tomó el control rápido. A los 21 minutos, Tobías Andrada puso el 1-0 en una jugada que comenzó con Ángel Correa y continuó con Gonzalo Montiel. Hasta ahí, todo encaminado hacia una victoria tranquila para el equipo de Ponzio.

El partido se complicó por decisión propia. El local resistió, encontró espacios en el complemento y llegó al empate a los 37 minutos, cuando Clever Ferreira apareció de cabeza para marcar el 1-1. River terminó jugando los minutos finales con la obligación de volver a buscar el triunfo, y lo logró recién en el descuento: Juan Cruz Meza rompió por izquierda, Lucas Beltrán participó de la acción y Thiago Almada definió el 2-1 definitivo.

Los números que sostienen a Ponzio

Castillo no desconoció lo que más importa en esta etapa. «Igual lo importante de sumar de a tres a esta altura no se discute», aclaró. Los números avalan esa mirada: con Ponzio como interino, River ganó los tres partidos que disputó —Banfield, Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán— y suma nueve puntos sobre nueve posibles, una racha que devolvió al equipo a la pelea por la clasificación después de la crisis que provocó la salida de Eduardo Coudet.

La crítica del periodista apuntó a una decisión puntual de la conducción: el timing de las modificaciones. River empezó a perder terreno en el segundo tiempo, Atlético Tucumán aprovechó el desgaste y la pelota parada, y la salida de Andrada —uno de los mejores del equipo en el partido— por una molestia coincidió con el retroceso futbolístico del conjunto de Ponzio. Para Castillo, el problema no fue el resultado de los cambios —el propio Meza, ingresado, participó directamente en el gol decisivo de Almada— sino la demora en reaccionar cuando el escenario cambió.

La advertencia quedó plantada sobre un equipo que todavía no consigue transformar sus ventajas en partidos controlados: tuvo un jugador más desde los 12 minutos, se puso en ventaja y aun así necesitó un gol en el descuento para quedarse con los tres puntos. Ponzio tiene ahora una semana de trabajo para corregir esa diferencia antes del próximo compromiso, con el margen que le dan nueve puntos consecutivos y un presente mucho más favorable que el del comienzo del torneo.