(BUENOS AIRES).- “No somos conscientes de lo que estamos logrando. Tengo un orgullo enorme de formar parte de esta selección. A veces no jugamos bien, pero entregamos el corazón contra quien sea y lo que venga”, dijo Cristian Romero, defensor de la Selección Argentina, después de que el equipo de Lionel Scaloni venciera 3-1 a Suiza en los cuartos de final del Mundial 2026 y se metiera por segunda vez consecutiva entre los cuatro mejores del torneo.
El Cuti, que había sido clave en la remontada de octavos ante Egipto con el primer gol, cargó de emotividad la zona mixta del estadio de Kansas City y puso en palabras el asombro de un plantel que acumula pergaminos sin aflojar la ambición. El defensor remarcó el proceso bajo el mando de Lionel Scaloni, que ya incluye una Copa América, una Finalissima y el título mundial de Qatar 2022.
Con los pies en la tierra y el foco puesto en lo inmediato, el Cuti también celebró que los delanteros reencontraran la red en un partido que exigió alargue. “Contento que se les dé el gol a Julián y a Lautaro. Estamos contentos. Espero que todos se identifiquen con nosotros. Nos metimos entre los cuatro mejores, no nos conformamos y queremos más”, declaró.
El triunfo ante Suiza se construyó con el tanto de Alexis Mac Allister en el primer tiempo y las apariciones de Julián Álvarez y Lautaro Martínez en el suplementario, dos anotaciones que disiparon las dudas que había dejado el funcionamiento colectivo durante los 90 minutos. La Albiceleste ganó sin brillar, pero con la jerarquía de quienes saben sufrir en las instancias decisivas.
El defensor también adelantó el cruce que marcará la semifinal. “El partido ante Inglaterra va a ser durísimo como todos los rivales. Nos espera un partido muy difícil ante un buen rival”, analizó el Cuti, que conoce de cerca a varias figuras británicas por su paso por la Premier League.
Ese duelo está programado para el miércoles 15 de julio en Atlanta. Inglaterra, dirigida por el alemán Thomas Tuchel, eliminó a Noruega en cuartos y reeditará con Argentina un choque con peso histórico, en una instancia en la que ambos buscan dar el último paso hacia la final.
La reflexión de Romero dejó al desnudo la paradoja de esta selección: construyó una era dorada que ya la puso a dos partidos de revalidar la corona, pero sus protagonistas insisten en que aún no terminan de dimensionar la magnitud de lo que están consiguiendo.
