(BUENOS AIRES).- “Hay que respetarlas”. La advertencia de Rodrigo De Paul encendió una alerta en la Selección Argentina en la previa del cruce de 16avos de final del Mundial 2026 ante Cabo Verde. El partido se jugará el viernes 3 de julio a las 00:00 en el Hard Rock Stadium de Miami.
De Paul explicó que el plantel campeón del mundo analiza al rival africano con máxima seriedad y pidió no dejar ningún detalle librado al azar. El mediocampista del Atlético de Madrid remarcó que en esta clase de partidos la diferencia no se construye solo con jerarquía, sino también con concentración y actitud desde el inicio. “Hay que respetarlas”, insistió el volante, en referencia a selecciones como Cabo Verde, que llegan sin presión y con la energía de quien ya dio el batacazo.
Cabo Verde se metió en el cuadro eliminatorio como una de las revelaciones del Mundial 2026 tras avanzar en una zona complicada. El cuerpo técnico argentino destaca que el rival no carga con presión externa, lo que lo vuelve traicionero si el partido se abre. Juega con orden táctico, disciplina defensiva y libertad, un combo que ya incomodó a otras potencias en lo que va de la Copa.
El encuentro corresponde al Partido 86 del Mundial 2026 y pondrá frente a frente a la Scaloneta con un equipo que crece en los escenarios de eliminación directa. La lógica de un solo partido y la motivación del más débil igualan diferencias, por eso en la delegación argentina repiten que no hay margen para la relajación. El historial reciente del torneo acumula batacazos que refuerzan esa postura: en instancias de mata-mata, los favoritos que entraron desconcentrados pagaron caro cada error.
Dentro del plantel, la premisa es imponer condiciones desde el primer minuto para evitar cualquier incomodidad. El plan pasa por dominar la posesión y sostener una presión alta que le quite aire al adversario. En ese esquema, el rol de mediocampistas como De Paul será clave para cortar las transiciones rápidas de Cabo Verde y evitar que progrese con comodidad.
La concentración absoluta que pidió el volante apunta sobre todo a las pelotas paradas y a las pérdidas en salida, los detalles que deciden partidos de este calibre. El análisis interno del cuerpo técnico coincide en que Cabo Verde supo explotar esos momentos puntuales en la fase de grupos para sellar su clasificación histórica al Mundial 2026, un logro que ya dejó de ser anécdota y amenaza con estirarse en Miami.
El mensaje de De Paul resume la bandera con la que Argentina saltará al Hard Rock Stadium: en un Mundial, el respeto por el rival pesa tanto como el talento propio. La Selección sabe que un paso en falso la deja afuera y que Cabo Verde, sin nada que perder, ya demostró que puede amargar a cualquiera.
