(BUENOS AIRES).- “Después del 2-0 me sentí que no pude ayudar a nadie y esa sensación no me gusta. Pienso que ya va a llegar mi momento. Necesito ayudarlos mucho más, ellos me están salvando en varios partidos y me toca hacerlo a mí”. La frase, cargada de autocrítica, la pronunció Emiliano “Dibu” Martínez después del triunfo agónico de la Selección Argentina por 3-2 ante Egipto en los octavos de final del Mundial 2026, y dejó expuesto el momento que atraviesa el arquero.
El rendimiento del Dibu Martínez en el Mundial 2026
El campeón del mundo reconoció que su rendimiento en el cruce no estuvo a la altura de lo que él mismo exige. Apenas terminado el partido, el guardameta aseguró que arrastra la sensación de no haber podido auxiliar al equipo y remarcó que sus compañeros lo están rescatando en varios encuentros. La victoria clasificó a la Argentina a los cuartos de final, pero la imagen del Dibu quedó bajo la lupa.
A partir de esas declaraciones, en redes sociales y en algunos programas de televisión empezó a circular un rumor sin ningún sustento. La teoría habla de un supuesto “trabajo esotérico” para explicar por qué el arquero no repite el nivel superlativo que mostró en otras competencias. La versión no tiene pruebas ni respaldo y el propio futbolista jamás la mencionó, aunque alimentó el morbo en la previa del duelo con Suiza.
Martínez también hizo referencia a Lionel Messi, que había fallado un penal durante el desarrollo del cotejo. “Leo se sintió culpable en el entretiempo, pero nos ha salvado muchísimas veces, por eso tengo que atajar mejor”, dijo el Dibu, en una nueva muestra de la presión que siente por devolver la seguridad que el equipo le supo dar en citas definitivas.
El presente del arquero no se despega del antecedente de la lesión que arrastró al Mundial. Antes del inicio de la Copa, Dibu Martínez sufrió una fractura en el dedo anular de la mano derecha durante la entrada en calor de la final de la Europa League con Aston Villa. Como consecuencia, disputó el primer partido del torneo con un protector especial. Esa molestia física marcó su puesta a punto y, a casi un mes de aquel debut, el guardameta todavía busca reencontrarse con sus mejores sensaciones bajo los tres palos.
El propio Martínez había anticipado que el dedo le jugó una mala pasada en las primeras fechas, aunque evitó poner la lesión como excusa por su nivel actual. En el cuerpo técnico, mientras tanto, confían en que la exigencia de las instancias eliminatorias potencie su repertorio de respuestas en los momentos calientes, justo la característica que lo convirtió en figura en Qatar 2022.
El cruce que viene
La Selección Argentina ya se prepara para el partido del 11 de julio ante Suiza, por los cuartos de final. El combinado nacional intentará dar otro paso hacia la defensa del título, mientras Dibu Martínez sabe que su margen de error se redujo al mínimo y que la confianza del entorno solo se reconstruye con atajadas decisivas.
