(BUENOS AIRES).- “Nunca existieron dudas. Solo tiempo para reflexionar. La renovación es lo que todos queríamos: los fans, el club y yo. Estoy feliz”. La frase la soltó Paulo Dybala apenas se confirmó su nuevo contrato con Roma, que lo ata al club italiano hasta 2027 y sepultó cualquier chance de verlo con la camiseta de Boca.
El delantero cordobés se transformó en una de las novelas del mercado de pases para el Xeneize. Sin embargo, en la mañana del 13 de julio de 2026, la propia institución de la Serie A oficializó la extensión del vínculo con un video en el que el campeón del mundo dejó en claro que su futuro nunca estuvo en discusión. La contundencia de sus declaraciones cayó como un baldazo de agua fría entre los hinchas, que esperaban una señal distinta.
Roma comunicó la firma hasta 2027 a través de sus redes sociales y acompañó el anuncio con una entrevista al propio Dybala. En ese mano a mano, el cordobés reforzó su compromiso y despejó cualquier suspicacia respecto de un eventual regreso al fútbol argentino. La noticia corrió de inmediato en los grupos de WhatsApp y las cuentas partidarias, y el impacto fue tan rápido como el enojo.
La reacción de los hinchas
Las palabras de Dybala no tardaron en viralizarse y generaron un malestar profundo en el Mundo Boca. Aunque desde el club nunca se había comunicado una negociación formal, la ilusión de sumarlo se mantenía latente. El enojo estalló en las redes sociales, donde los fanáticos xeneizes interpretaron sus dichos como una confirmación de que el jugador utilizó el interés del club para apurar su renovación en Italia.
“Usó a Boca dos veces para renovar con Roma” y “Tanto circo al pedo. Dybala, no quieras volver a los 40 después” fueron algunos de los comentarios que inundaron las plataformas. Otro, todavía más filoso, lo definió con una sola palabra: “Pesetero”. La catarata de mensajes trepó rápido entre las tendencias y dejó expuesta la frustración de un sector de la hinchada que bancó cada rumor de acercamiento como una posibilidad concreta.
El enojo tuvo un común denominador: la sensación de que el cordobés estiró las versiones en cada mercado sin intenciones reales de cruzar el océano. La frase “Se aprovechó de nosotros”, que el propio medio partidario Planetabj.com usó en su título, sintetizó el clima de las tribunas virtuales apenas se conoció la renovación. Varios hinchas remarcaron que el nombre de Boca volvió a aparecer en la prensa europea justo cuando el jugador negociaba mejores condiciones contractuales.
Dybala, por su parte, se mostró en sintonía con el proyecto romano y evitó cualquier referencia a un posible regreso al fútbol argentino. Su prioridad fue siempre seguir en Europa, y la firma hasta 2027 disipó todo tipo de especulaciones a futuro inmediato. Mientras en Roma celebran retener a una de sus figuras, en Boca la novela terminó con un sabor amargo y la certeza de que la Joya, al menos por ahora, no brillará en La Bombonera.
