(BUENOS AIRES).- “Que pase con confianza, que pida mucho la pelota, eso me pide”, contó Dylan Gorosito, el juvenil lateral que arrancó la pretemporada con Boca y llamó la atención de Rodolfo Arruabarrena. El DT diseñó un plan para insertarlo en Primera sin apurarlo y, junto a Leonel Flores, se ganó un lugar en la consideración del cuerpo técnico.
Arruabarrena busca llevarlos de a poco, con la premisa de que hagan méritos para sumar minutos pero sin exponerlos a un salto que pueda frenar su desarrollo. La meta es que los chicos no se quemen y que el proceso de adaptación no retroceda tras el impacto de debutar en la máxima categoría.
El Vasco y sus colaboradores quedaron maravillados con la condición física de Gorosito y Flores durante los trabajos en Ezeiza. También detectaron que están muy bien de ritmo futbolístico, al punto de no desentonar con el nivel del plantel profesional.
Arruabarrena tiene una particular predilección por Dylan Gorosito, a quien ve como alternativa de peso para el puesto de Leandro Lozano. El pibe, por su parte, mostró madurez al explicar lo que le exige el entrenador. “Que pase con confianza, que pida mucho la pelota, eso me pide”, reveló en una entrevista con El Canal de Boca. Y agregó: “Me siento muy cómodo, con mucha confianza y eso es lo más importante”.
El plan para ambos juveniles es parejo, pero el cuerpo técnico dejó en claro que no regalan minutos. La intención es que se ganen la chance con trabajo y que cada aparición esté programada para que el crecimiento sea sostenido.
Durante la pretemporada, Arruabarrena analizó a fondo el plantel y la sorpresa más grata la dieron estos dos pibes. Desde lo futbolístico y lo físico respondieron de inmediato, y el cuerpo técnico puso la lupa sobre su evolución. La idea del Vasco es que hagan méritos para ganarse minutos en la cancha, sin que el proceso de crecimiento se complique tras sus irrupciones en el plantel mayor.
Con la competencia oficial a la vuelta de la esquina, Dylan Gorosito y Leonel Flores quedaron bajo el radar del entrenador. La intención es que tengan rodaje controlado durante el semestre, sin apuros pero con protagonismo cuando el equipo los necesite. El próximo desafío para ambos será sostener el nivel en los trabajos de las próximas semanas y demostrar que están listos para cuando el DT los mande a la cancha.
