POLÍTICA

El FreSU exigió un salario mínimo de $3 millones y lanzó una dura crítica contra Milei: «Estamos ante el robo del siglo»

 

El frente sindical reclamó que el Salario Mínimo, Vital y Móvil llegue a $3.000.352 y denunció una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.

 
FRESU

El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) reclamó que el Salario Mínimo, Vital y Móvil alcance los $3.000.352 y lanzó una dura crítica contra la política económica del gobierno de Javier Milei. El planteo fue difundido por el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, quien aseguró que el actual salario mínimo quedó completamente desactualizado y que los trabajadores atraviesan un fuerte deterioro de sus ingresos.

El espacio sindical sostuvo que el salario mínimo «ha sido derogado de hecho» en la Argentina y cuestionó que, pese al discurso oficial sobre la baja de la inflación, el costo de vida continúa golpeando a las familias trabajadoras. Según el FreSU, el valor actual no alcanza para cubrir las necesidades básicas que establece la Constitución Nacional y perdió su función como herramienta para garantizar una vida digna.

«Para el FreSU, el salario mínimo debería ser de $3.000.352. Nos dicen que la inflación baja, pero a los trabajadores la vida se nos encarece cada día más. El Salario Mínimo, Vital y Móvil ha sido derogado de hecho en la Argentina. Hoy vale 8 veces menos de lo que debiera ser. Y el 80% de los trabajadores no puede garantizar las prestaciones básicas garantizadas por la Constitución Nacional», expresó Aguiar en X al difundir el reclamo.

Denuncia por pérdida del poder adquisitivo durante el gobierno de Milei

El informe elaborado por el FreSU, basado en cifras oficiales relevadas por el INDEC y ponderadas en función de la realidad económica de las familias argentinas, sostiene que un trabajador necesita actualmente ocho salarios mínimos vigentes para poder sostener las nueve necesidades contempladas por la Constitución. Las cuales son: alimentación adecuada, vivienda digna, asistencia sanitaria, cultura, educación, vestimenta, transporte, vacaciones y esparcimiento, y previsión.

El documento también apunta contra el impacto de las políticas económicas aplicadas desde la llegada de Milei a la Casa Rosada. De acuerdo con los datos difundidos por el frente sindical, desde el inicio de la gestión libertaria los asalariados perdieron más de 67 billones de pesos. Mientras que cada trabajador del sector privado habría resignado en promedio más de $2.500.000 y los empleados públicos más de $14.000.000.

«Desde que asumió Javier Milei, los asalariados perdieron más de 67 billones de pesos. Estamos ante el robo del siglo. Además, en el sector privado cada trabajador perdió en promedio 2,5 millones de pesos en estos dos años y medio. Y en el sector público más de 14 millones de pesos», afirmó Aguiar.

Advertencia sindical: «No nos vamos a dejar empobrecer mansamente»

Desde el FreSU remarcaron que el reclamo no se limita a una actualización del salario mínimo. Sino que apunta a una discusión más amplia sobre la distribución del ingreso y el impacto de las políticas económicas sobre los trabajadores. Para el espacio, la recuperación de variables macroeconómicas que sostiene el Gobierno no se refleja en la situación cotidiana de quienes dependen de un salario.

El frente sindical advirtió además que la pérdida del poder adquisitivo puede profundizar la conflictividad social y gremial. En ese sentido, planteó que la falta de respuestas frente al deterioro salarial podría generar nuevas protestas. Y una mayor tensión entre las organizaciones sindicales y la administración nacional.

«No vamos a permanecer en silencio frente al deterioro grave del poder adquisitivo. No nos vamos a dejar empobrecer mansamente. Esto acelera la conflictividad», sostuvo el secretario general de ATE Nacional al transmitir la posición del FreSU.

El reclamo del frente sindical se suma a la disputa abierta entre las organizaciones gremiales y el Gobierno de Javier Milei por el rumbo económico. Mientras la administración nacional destaca la desaceleración inflacionaria como uno de sus principales logros, desde el FreSU cuestionan que esa mejora no se haya traducido en una recuperación de los salarios.