BOCA JUNIORS

La historia poco conocida de cómo un ex Boca hizo hincha a Erling Haaland

 

El delantero noruego reveló cómo nació su amor por el club argentino.

 
Erling Haaland
Erling Haaland

(BUENOS AIRES).- Erling Haaland, uno de los goleadores del Mundial 2026, mantiene un vínculo poco conocido con la Argentina: es simpatizante de Boca Juniors, un fanatismo que nació de la mano de un excompañero argentino en el Borussia Dortmund. El delantero noruego, que con sus goles se convirtió en el verdugo de Brasil en esta Copa del Mundo, desarrolló esa afinidad gracias a la insistencia de Leonardo Balerdi.

La historia comenzó durante su etapa en el club alemán, donde Erling Haaland compartió vestuario con el defensor surgido en Boca. Balerdi, que se perdió la Copa del Mundo por una lesión, fue el encargado de contagiarle la pasión xeneize al delantero de 25 años. "El futbolista argentino fue quien le mostró imágenes de la hinchada xeneize, el ambiente que se vive en La Bombonera y la pasión con la que los simpatizantes acompañan al equipo en cada encuentro", reconstruye el entorno del jugador.

Con el tiempo, Balerdi también le obsequió camisetas del club y le transmitió distintas historias vinculadas a la identidad boquense. Ese acercamiento despertó el interés de Haaland, que terminó desarrollando una afinidad por el conjunto de la Ribera y empezó a seguir de cerca su actualidad. Incluso, en varias ocasiones Erling Haaland se mostró en redes sociales luciendo la camiseta azul y oro, un gesto que ilusionó a los hinchas argentinos y que quedó registrado en una foto que él mismo compartió.

La herencia deportiva y el verdugo de Brasil

Más allá de esa curiosidad con el fútbol argentino, Haaland tiene una historia personal y familiar ligada al deporte de alto rendimiento. Nació en Leeds, Inglaterra, pero eligió representar a Noruega, de donde proviene su familia. Su padre, Alf-Inge Haaland, disputó el Mundial de Estados Unidos 1994 con la selección noruega, y su madre, Gry Marita Braut, fue campeona nacional de heptatlón.

Desde muy chico mostró condiciones atléticas fuera de lo común: a los cinco años estableció un récord de salto en largo para su categoría. Su nombre, Erling, proviene de la tradición nórdica y significa "heredero del clan". A los 25 años, ya acumula títulos, goles y récords que lo ubican entre los mejores delanteros del planeta, y en este Mundial se dio el gusto de convertirse en el verdugo de Brasil, nada menos.

El propio Haaland alimentó el cariño con el club argentino al publicar imágenes con la camiseta xeneize, lo que generó una ola de repercusiones entre los simpatizantes. A partir de ese lazo con Boca, los hinchas se ilusionan con que el "androide" visite algún día La Bombonera para vivir en carne propia la pasión que le contagió Balerdi durante aquellos años compartidos en Dortmund.