(BUENOS AIRES).- España y Francia se enfrentan esta tarde en la primera semifinal del Mundial 2026. El partido, que se juega el 14 de julio, pone en juego el boleto a la gran final del Mundial y reedita una rivalidad cargada de episodios inolvidables en las grandes citas del fútbol europeo.
El historial completo entre ambas selecciones marca 38 enfrentamientos, con 18 triunfos para España, 13 para Francia y siete empates. Sin embargo, en el máximo torneo, el cruce es casi inédito: solo se vieron las caras una vez en una Copa del Mundo, en los octavos de final de Alemania 2006.
Ese día, España empezó ganando con un penal de David Villa, pero la Francia de Zinedine Zidane dio vuelta el marcador con goles de Franck Ribéry, Patrick Vieira y el propio Zidane para sellar un 3 a 1 que dejó fuera a los ibéricos. Diecinueve años después, vuelven a encontrarse en el escenario más exigente del Mundial.
El último capítulo de la rivalidad fue un partido de esos que hacen época. Por las semifinales de la Liga de Naciones 2025, España se impuso por 5 a 4 tras dominar 4-0. Lamine Yamal marcó un doblete y Kylian Mbappé anotó para el descuento francés en una remontada que se quedó corta. Un duelo que dejó la sensación de que todo puede pasar en cada cruce mundialista.
Un dato extra que sobrevoló la previa del Mundial: España acumuló 9.500 kilómetros más de viaje que Francia a lo largo del torneo. El desgaste físico y logístico puede ser un factor en la semifinal, aunque el envión anímico de las dos selecciones diluye cualquier cálculo de escritorio.
Más acá en el tiempo, los dos choques de 2024 también sonrieron a España. En la Eurocopa, un golazo de Lamine Yamal y otro de Dani Olmo dieron vuelta el tanto inicial de Randal Kolo Muani para el 2-1 en semifinales. Meses después, en la final olímpica de París, la selección sub-23 española venció 5-3 a la local con dobletes de Fermín López y Sergio Camello.
El ganador de esta tarde esperará en la final del Mundial por el vencedor de la otra semifinal. Por historia, por presente y por los últimos antecedentes, España llega con una leve ventaja numérica, pero Francia ya demostró que en los cruces directos, muy pocos partidos terminan sin una historia para la eternidad.
