El GP de Hungría fue una carrera decepcionante para Franco Colapito. El Alpine volvió a evidenciar una clara falta de ritmo y carente de potencia para poder salir a pelear su principal objetivo: estar liderando la zona media de la grilla de la Fórmula 1. El equipo francés esta lejos de poder volver a ser competitivo y los cambios que ha realizado en las últimas fechas no han dado el resultado esperado. Ahora resta esperar que las actualizaciones que podrían llegar después del paréntesis de verano den las respuestas que tanto esperan los dirigidos por Flavio Briatore.
Franco Colapinto no tuvo una carrera tranquila. Desde el inicio la inferioridad de condiciones mostró lo difícil que sería enfrentar las exigencias del Hungaroring. En la largada el argentino volvió a mostrar su capacidad para aprovechar el arranque más allá de las limitaciones de su auto. Logró superar a varios rivales, pero solo pudo aguantar algún puñado de vueltas para sufrir el retraso que imponía la falta de ritmo y de velocidad de su A526.
Al terminar la competencia Franco Colapinto expresó su descontento por el funcionamiento de su auto. El argentino se mostraba convencido que algún elemento debía haberse roto o estar fallando por el comportamiento de su unidad. «No, no, para nada contento, por supuesto. Creo que fue una tarde realmente complicada. En general, nos faltó muchísimo ritmo» expresó Franco. «Después de las primeras vueltas empecé a tener muchos problemas con el auto y, a partir de ahí, nunca se recuperó realmente”.
Franco no ocultó su malestar producto de contar con un auto que en ningún momento logró algún avance o mejoría, aun cuando el equipo buscó alguna alternativa en el recambio de sus neumáticos. “Incluso con los neumáticos nuevos seguíamos estando muy lejos del ritmo y éramos muy lentos, así que creo que tenemos que entender por qué»
«Tal vez, no sé, hubo algún daño o pasó algo, porque el balance y el nivel de agarre que tenía eran bastante extraños. El agarre era realmente muy pobre, así que tenemos que analizarlo y entender qué ocurrió». De esta forma Franco Colapinto intentaba explicar el mal paso por Hungría. Esta claro que el funcionamiento del Alpine exige la implementación inmediata de las actualizaciones para intentar recuperar el liderazgo de la zona media.
Llegó el tan esperado parate de verano. Los equipos utilizan este receso para reiniciar todo y poder implementar las experiencias adquiridas en esta primera mitad de temporada. Alpine necesita recuperar el potencial mostrado en la primera parte del año donde se posicionó como el mejor del segundo grupo, un privilegio que hoy perdió en manos de Audi y de Racing Bull quienes imponen sus condiciones.
