(BUENOS AIRES).- “NO TE INCITAN A QUE TE DROGUES, PERO SÍ EXIGÍAN QUE NO DURMAMOS”. La frase salió de la boca de Furia Scaglione al repasar su reciente paso por “La casa de los Gemelos”, un reality español. La exparticipante de Gran Hermano denunció públicamente las presiones psicológicas que sufrió durante el encierro y dejó en claro que su permanencia en el ciclo estuvo marcada por exigencias que nada tenían que ver con su trabajo.
Scaglione aseguró que, si bien no la obligaban a consumir sustancias, las condiciones del programa la llevaban al límite físico. La producción exigía que los participantes se mantuvieran despiertos, aplicando un desgaste sistemático que, según su relato, buscaba explotar al máximo sus reacciones. La falta de sueño era una herramienta de presión para quebrar la voluntad ajena y forzar escenas que ella rechazaba de plano.
“No voy a dar contenido sexual ni de libido, no es mi trabajo”, remarcó Furia, dejando expuesto otro tipo de límites que intentaron hacerle cruzar. La mediática marcó un abismo entre el personaje que construyó y el rol que pretendían imponerle en el ciclo europeo. Para la jugadora más temperamental de la televisión argentina, la combinación de cansancio extremo y pedidos fuera de lugar configuró un ambiente hostil.
Furia explicó que no estaba dispuesta a cruzar esa línea roja porque no se identifica con ese tipo de contenido. “No voy a dar contenido sexual”, reiteró, y diferenció con claridad lo que significa hacer un show televisivo de prestarse a situaciones que nada tienen que ver con la competencia.
Con las grabaciones ya finalizadas, la exparticipante se enfoca en nuevos proyectos. Su denuncia, sin embargo, dejó abierto el debate sobre hasta dónde llega la telerrealidad en busca de audiencia. “No es mi trabajo”, cerró.
