ESPECTÁCULO

¿Cómo mantener una relación sana? Gabriel Rolón responde

 

El psicoanalista Gabriel Rolón enumeró en Perros de la Calle las tres bases de un vínculo amoroso saludable.

 
Gabriel Rolón
Gabriel Rolón

(BUENOS AIRES).- “La reafirmación permanente de la elección. Creo que sí o sí es importante que una pareja, cada tanto cuando lo considere necesario, se recuerde que están juntos porque quieren.” La definición es de Gabriel Rolón, psicoanalista y escritor, y resume uno de los tres pilares que, según su experiencia en el consultorio, sostienen un vínculo sano. En el programa Perros de la Calle, Andy Kusnetzoff le preguntó cuáles son las tres cosas fundamentales para que una pareja funcione, y Rolón respondió sin vueltas.

El primer pilar que mencionó fue el erotismo, al que despegó de inmediato de la idea de genitalidad. “El erotismo es mucho más amplio que la genitalidad. El erotismo es el abrazo, caminar de las manos, dormir juntos y tocarse”, sostuvo Gabriel Rolón. Y dio un ejemplo concreto: una pareja de 90 años puede ser profundamente erótica aunque tenga sexo con mucha menos frecuencia que una de veinte. “Los dos caminando, se agarran, están pendientes uno del otro, se acarician. A lo mejor tienen sexo cada mucho más tiempo. Que a lo mejor tiene mucha actividad genital y muy poco erotismo.”

Esa diferencia es la que, para Gabriel Rolón, define la vigencia del deseo dentro de la pareja. El erotismo es lo que mantiene vivo el registro de que el otro sigue siendo especial. Cuando eso se apaga, la frecuencia sexual no compensa nada. Lo que hace que el otro te siga pareciendo bello para vos, en definitiva, es ese erotismo cotidiano que excede largamente lo que pasa en la cama.

El segundo pilar apunta directo a la gestión del conflicto cotidiano: la tolerancia y la comprensión. “Entender que el otro tiene derecho a equivocarse. Y tener la tolerancia como para no reaccionar y no transformar cualquier desacuerdo en una pelea”, explicó. Aclaró que la tolerancia no es resignarse en silencio, sino tomar la decisión activa de no convertir cada diferencia en una batalla. Un ejercicio sencillo de enunciar pero que, puertas adentro, se vuelve uno de los más difíciles de sostener.

El tercer pilar, en el que Gabriel Rolón puso mayor énfasis, es la reafirmación constante de que estar juntos es una elección libre. “Que no hay ninguna obligación de estar juntos. Que se podría vivir perfectamente sin estar juntos. Que es una elección debida.” Para él, esa conciencia es la base que habilita todos los demás esfuerzos. Lo explicó así: “Cuando vos jugás la elección es donde empezás a hacer todos los otros esfuerzos. Me callo, no contesto mal, tiene un mal día, pido disculpas porque me equivoqué. Todas esas incomodidades que sostienen un vínculo sano se sostienen solo si uno siente que está allí porque lo eligió.”

Sin esa decisión renovada en el tiempo, los gestos de cuidado pierden sentido y la pareja deja de ser un proyecto compartido para transformarse en una obligación. Y, como el propio Gabriel Rolón dejó entrever, las obligaciones en el amor suelen terminar mal.