(BUENOS AIRES).- “Todas son responsabilidades repartidas, todas, todas”, dijo Hernán Castillo al apuntar sin vueltas contra los protagonistas del flojo presente de River. El periodista desmenuzó las excusas que circulan en el Mundo River y dejó en claro que los únicos que no tienen culpa son los hinchas.
Castillo enumeró una serie de circunstancias que, para él, no justifican el rendimiento del equipo. “Llegaron sobre la hora, algunos llegaron el día mismo del partido como Correa, otros dos llegaron dos días antes después de jugar todo el Mundial, no pudo jugar durante la pretemporada porque eran 15 futbolistas, hay un montón de excusas para decir”, arrancó.
La eliminación ante Aldo Siby en una de las vías de acceso a la Copa Libertadores fue el detonante del descargo. “Vení de perder con Aldo Siby amigo, con Aldo Siby perdiste y te quedaste afuera de una de las cuatro opciones que tenías para clasificar a la Copa Libertadores que es la gran meta que tiene River en este semestre”, afirmó.
En ese contexto, el comentarista no dudó en eximir de toda responsabilidad al público millonario. “Los únicos que no tienen la culpa de nada son los hinchas, eso estoy seguro”, remarcó. Y enseguida volvió a repartir responsabilidades entre el cuerpo técnico y los futbolistas.
Castillo exigió una reacción inmediata del entrenador, al que identificó como Codet. “Codet tiene que lograr que este equipo funcione mejor y los futbolistas tienen que hacer cargo y tomar decisiones”, indicó, sin dejar espacio para más atenuantes.
La falta de pretemporada para una quincena de jugadores y los regresos escalonados después del Mundial fueron algunos de los argumentos que el periodista desechó de plano. Según detalló, hubo futbolistas que llegaron el mismo día del partido, como Correa, y otros dos que apenas tuvieron dos días de adaptación tras disputar el torneo completo. A eso se sumó que quince jugadores no pudieron trabajar durante la puesta a punto inicial. Para Castillo, ninguna de esas variables alcanza para explicar la pobre imagen que dejó el equipo en la cancha.
River ya agotó uno de los cuatro caminos posibles rumbo a la Libertadores y el margen de error se redujo al mínimo. La presión, como admitió el propio Castillo, ya se siente en la tribuna: “A los 7 minutos ya está gritando Movete, River, Movete”. La paciencia se terminó y la pelota ahora está del lado de los que entran al campo de juego.
El periodista fue contundente al cerrar su análisis. “No hay excusas, no me interesan a mí las excusas”, sentenció, y volvió a cargar las tintas sobre el plantel y el cuerpo técnico. La clasificación a la Libertadores sigue siendo la gran meta del semestre y el tiempo para enderezar el rumbo se acorta.
