(BUENOS AIRES).- Boca Juniors avanzó a la siguiente fase de la Copa Sudamericana al eliminar a O’Higgins en una definición por penales, pero la clasificación no aplacó la bronca de los hinchas, que cargaron contra Nicolás Figal con dureza y hasta pidieron su retiro del fútbol.
El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena se impuso en el partido de ida, cayó en la revancha y la llave se resolvió desde los doce pasos. El arquero Álvaro Montero fue la figura de la noche al atajar un penal clave y sostener al Xeneize cuando el rival presionaba.
Las reacciones en las redes
Figal fue titular en el ataque, pero volvió a mostrar una versión apagada, sin el peso ofensivo que se espera de un jugador de su trayectoria. Su actuación reavivó un debate que ya era recurrente entre los simpatizantes, quienes volvieron a cuestionar su falta de influencia en ataque a pesar de su jerarquía.
En las redes sociales, los hinchas de Boca no le perdonaron el rendimiento. Cientos de mensajes apuntaron contra el central, y una parte importante de los comentarios fue más allá: algunos usuarios llegaron a expresar que el ciclo del delantero está cumplido, con frases como «está para retirarse». La bronca se hizo sentir con fuerza a pesar de que el equipo había conseguido el pase en el certamen internacional.
Sin embargo, vuelve más notoria la distancia entre su mejor versión y el presente que exhibe con la camiseta azul y oro. El propio delantero sabe que necesita recuperar regularidad para volver a ganarse la confianza del hincha, en un ámbito donde la exigencia por partido es máxima.
Desde el cuerpo técnico valoran su experiencia y mantienen la confianza en que puede desequilibrar en partidos decisivos. La clasificación a la siguiente ronda le da a Cavani una nueva oportunidad para demostrar que todavía tiene resto para ser determinante en las instancias que se vienen.
Boca cumplió el objetivo de mantenerse con vida en la Copa Sudamericana, pero el rendimiento colectivo volvió a dejar dudas. Arruabarrena deberá ajustar el funcionamiento ofensivo y definir el rol de cada pieza en una etapa decisiva de la temporada, donde los márgenes de error se achican y el equipo no puede depender solo de lo que pase desde los doce pasos.
