(BUENOS AIRES).- "La nada misma". Con esa frase, un hincha de River definió en redes sociales el partido de Tomás Galván, el futbolista que quedó en el centro de las críticas tras la derrota del Millonario frente a Gimnasia de La Plata. El equipo de Eduardo Coudet sumó otra actuación sin ideas ni profundidad y los fanáticos descargaron su bronca contra la figura del mediocampista.
El traspié ante el Lobo agravó el magro presente del conjunto de Núñez, que también arrastra la eliminación en la Copa Argentina y un debut en el torneo con el pie izquierdo. La falta de juego colectivo y la ausencia de respuestas ofensivas alimentan un clima de tensión creciente alrededor del cuerpo técnico y los jugadores.
Galván, surgido de las inferiores del club, fue uno de los titulares elegidos por Coudet y el principal apuntado por el flojo rendimiento. Los hinchas le recriminaron no haber logrado "desequilibrio ni soluciones ofensivas" en un equipo que padece, justamente, la falta de claridad en los metros finales. Un sector de los simpatizantes también cuestionó la decisión del entrenador de sostenerlo tantos minutos en cancha por sobre otros nombres de mayor experiencia.
Las publicaciones en redes sociales no dieron tregua. La catalogaron como una actuación intrascendente y vincularon el rendimiento del juvenil con el déficit general del equipo, que no logra transformar la posesión y el dominio territorial en situaciones claras de gol. Mientras algunos hinchas rescataron la entrega de ciertos juveniles, la mayoría de los reclamos apuntaron contra Galván y contra la insistencia del cuerpo técnico en darle la titularidad.
Coudet, en la cuerda floja
El presente de Galván se convirtió en un símbolo del mal inicio de ciclo del entrenador. River acumula derrotas consecutivas y, pese a la inversión en refuerzos de jerarquía, el funcionamiento todavía no convence. La exigencia en Núñez aumenta partido a partido y ya no hay margen para más tropiezos.
El propio Coudet sabe que debe encontrar rápido una fórmula para cambiar la imagen del equipo. Por lo pronto, la presión extra de la gente se trasladó a un apellido concreto que, por primera vez, sintió el rigor del hincha en primera persona. Las críticas también estuvieron relacionadas con la salida de otros jugadores que tenían mayor peso dentro del plantel, lo que profundizó el malestar de los simpatizantes.
Mientras tanto, el mediocampista quedó bajo la lupa y deberá revertir las críticas si el entrenador lo mantiene entre los once titulares. La próxima presentación de River será una prueba exigente para un equipo urgido de resultados y necesitado de recuperar la confianza perdida.
