(BUENOS AIRES).- "Por eso me pareció una exageración, una verdadera exageración, la autocrítica del técnico de Boca. Exageradísimo". La frase, cargada de énfasis, la escribió Horacio Pagani en su columna de este jueves, donde salió a defender el rendimiento del equipo en Chile y a bajarle el tono a las críticas que siguieron al partido por la clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El periodista desmenuzó el trámite del encuentro con datos concretos. "Boca jugó un buen partido en Chile. Tuvo cinco situaciones de gol muy claras, todas sobre el final, y la verdad es que no importa el momento porque el partido se juega desde el inicio hasta el minuto 90", sostuvo Pagani. En detalle, apuntó que esas chances llegaron con "tres chances del pibe Aranda, una de Flores que pegó en el travesaño y el cabezazo de Ayrton Costa luego del centro de Paredes". En la vereda de enfrente, el análisis de Pagani fue contundente: "O'Higgins jamás tuvo chances de ese tipo, apenas un par de cabezazos, uno a las manos del arquero y otro que se fue por arriba".
A partir de esa producción ofensiva, Pagani construyó su principal argumento contra la autocrítica puertas adentro del club. "Es cierto que hubo dos o tres jugadores que no jugaron bien (Merentiel, Ascacíbar Figal), pero el resto jugó un partido de 6 puntos o un poquito más", escribió en un intento por equilibrar la balanza entre la falta de vuelo futbolístico que se le reclamó al equipo y lo que él consideró un trámite controlado. El columnista defendió que, pese a los altibajos, las aproximaciones al gol son el termómetro que realmente importa.
Los rendimientos que dejaron dudas
En el terreno de las actuaciones individuales, Pagani fue directo con los nombres propios. Cuestionó la situación de un defensor al señalar que "en el caso puntual del central, será algo que deberá revisar el Vasco: salvo el partido con Huracán, Di Lollo demostró ser un buen central para Boca. Pero llegó el Vasco, lo sacó, lo pusieron el otro día con Riestra en un mal partido del equipo, lo volvieron a sacar… Le quitaron confianza". También apuntó sin vueltas al colombiano: "Tampoco anduvo bien Villa, un jugador absolutamente desequilibrante que esta vez no pudo hacer pesar su velocidad y su gambeta".
El peso del análisis de Pagani recayó con más fuerza sobre Leandro Paredes. El periodista explicó que la falta de manejo de la pelota "tiene que ver con el cansancio de Paredes, que llegó lesionado al Mundial, jugó, se volvió a lesionar y está en proceso de recuperación pero fulminado de tanto trajín". A su criterio, el funcionamiento colectivo depende directamente del estado de su capitán. "Cuando el eje central del eqjuipo no funciona, está claro que se resiente el resto", sentenció Pagani, y agregó que "Boca tiene buenos jugadores y tiene que esperar que su capitán se termine de poner a tono porque es medio equipo".
Sobre el desarrollo del juego, Pagani remarcó que el equipo de Rodolfo Arruabarrena padeció su propia estrategia inicial. "Boca salió a esperar, con el resultado a favor, y llevaba un partido sin complicaciones, aburridísimo, hasta que le hicieron el gol. Y recién ahí se activó y generó peligro", detalló. En esa línea, Pagani defendió la postura de mirar el vaso medio lleno con una definición sobre lo que realmente pesa en el resultado final: "Tuvo unas cuantas situaciones de gol que no se concretaron, pero que en definitiva son lo que importa: las franelas del mediocampo no existen. Las aproximaciones al gol (y los goles, claro) son lo importante".
Para cerrar su editorial, Horacio Pagani le bajó el precio a la demora del equipo en reaccionar, evitando que la cronología de las jugadas empañara el análisis global. "De hecho, su protagonismo creció cuando hubo que ir a empatar el partido y el equipo estuvo muy cerca con las oportunidades que generó. ¿Fue al final? Sí, pero eso no equivale a decir que Boca jugó mal", concluyó.
