(BUENOS AIRES).- “Hace unos años, hace poquito en realidad, estuve cerca de jugar en River. Toda mi familia es hincha, pero de chico me fui a Estudiantes y significa mucho para mí”, confesó Joaquín Correa. Apenas días después de esa revelación, el delantero resolvió pegar la vuelta y la dirigencia de Estudiantes de La Plata ya trabaja para repatriarlo en este mercado de pases.
Según informó el periodista Fernando Pujol, Joaquín Correa tomó la determinación de volver al Pincha, el club que lo formó, para afrontar los octavos de final de la Copa Conmebol Libertadores con el plantel que dirige Alexander Medina. La decisión del atacante de 31 años es firme y ahora Juan Sebastián Verón busca un acuerdo con Botafogo, institución a la que Joaquín Correa había llegado como agente libre a mediados de 2025.
El presente en Brasil le juega a favor a Estudiantes. El delantero fue apartado del plantel del Fogão y quedó en la lista de transferibles. En el primer semestre de 2026, las lesiones lo marginaron: Joaquín Correa disputó apenas 16 partidos, marcó 2 goles y entregó 4 asistencias, mientras que se perdió 18 encuentros por distintos problemas físicos. El club brasileño necesita liberar masa salarial y, según estiman, lo dejaría ir por apenas 2 millones de dólares.
El regreso a la Argentina coqueteó con otro destino a comienzos de año. River Plate consultó por Joaquín Correa y el medio brasileño GeGlobo llegó a afirmar que “las conversaciones están en curso”. Sin embargo, el Millonario nunca hizo una oferta formal y hoy no figura en los planes del atacante, que prioriza la vuelta a La Plata.
La inhibición que frena la llegada
Antes de cerrar a Joaquín Correa, Estudiantes tiene que resolver un problema de fondo: arrastra una inhibición para sumar refuerzos por una deuda con Inter Miami originada en la transferencia de Facundo Farías. La directiva asume que primero necesita vender para después comprar, y la ficha que está más cerca de emigrar es el volante Mikel Amondarain.
El Bologna de Italia ya sondeó al mediocampista de 21 años, pero el Pincha rechazó una oferta inicial de 6 millones de euros. En el club esperan un segundo ofrecimiento que alcance los 10 millones de euros: esa venta permitiría levantar la restricción y activar de inmediato el pase de Joaquín Correa.
El contrato del delantero con Botafogo vence el 31 de diciembre de 2027, por lo que su salida solo depende de una transferencia. En La Plata confían en cerrar la operación por un monto bajo y tener a Joaquín Correa a las órdenes de Medina para la fase decisiva de la Copa.
