(BUENOS AIRES).- Lautaro Martínez rompió el silencio de la peor manera para Lionel Scaloni. Este jueves, el capitán de la Selección argentina le dio «me gusta» a un posteo del medio italiano Spazio Inter que cuestionaba al entrenador por dejarlo los 90 minutos en el banco durante la final del Mundial 2026, que Argentina perdió 1-0 ante España.
La publicación mostraba una imagen del delantero junto a Scaloni y recordaba que varios análisis periodísticos habían marcado la ausencia del goleador como el principal error táctico de la definición. El gesto del jugador del Inter de Milán, sin una sola palabra de por medio, bastó para instalar la discusión sobre la relación entre el capitán y el cuerpo técnico.
La segunda señal en menos de una semana
El «like» no fue un hecho aislado. Días atrás, apenas terminada la final, Lautaro ya había dejado entrever su malestar con un mensaje en redes: «Me hubiese gustado intentar ayudar al equipo ayer adentro de la cancha, pero bueno», escribió, en su primer descargo público tras quedarse afuera de la definición.
En esa misma publicación, sin embargo, había elegido el tono del orgullo: «Lo intentamos. Por segundo mundial consecutivo llegamos a una final del mundo, esta vez no se nos dio. Siento tanto orgullo de ser argentino». Y sumó un agradecimiento a los hinchas: «Gracias a toda la gente que nos acompañó en toda esta Copa del Mundo, recorriendo kilómetros y kilómetros para estar cerca de nosotros».
Una interna que quedó expuesta
Scaloni decidió no darle minutos al delantero frente al conjunto europeo, una resolución que había generado debate ni bien terminó el partido. Lautaro no explicó por qué reaccionó al posteo de Spazio Inter ni se refirió de manera directa a las decisiones del técnico durante el torneo. Pero la secuencia de mensajes y gestos ambiguos alcanzó para que hinchas y medios lo leyeran como un mensaje de fondo.
El detalle llamó la atención porque el atacante llegaba con ritmo y había sido determinante en instancias anteriores de la Copa del Mundo, con goles importantes a lo largo del certamen. Aun así, en el partido decisivo permaneció todo el encuentro en el banco sin que Scaloni ordenara su ingreso.
El episodio dejó a la vista una grieta que hasta ahora no había tenido manifestaciones tan directas. Con el plantel de regreso en sus clubes y sin una convocatoria inmediata a la vista, la repercusión del «me gusta» deja picando una pregunta incómoda sobre el clima interno de una Selección argentina que llegó a dos finales del mundo consecutivas, pero no pudo levantar el trofeo.
