(BUENOS AIRES).- “Él había tomado una decisión, que era su último partido en la Selección”. La frase de Leandro Paredes, soltada en la zona mixta de La Bombonera tras el triunfo de Boca por la Copa Sudamericana, confirmó lo que todo el mundo del fútbol temía y dejó al desnudo la intimidad del plantel argentino tras la derrota 1-0 en la final del Mundial 2026 contra España. El mediocampista reveló que Lionel Messi ya tenía definido ponerle punto final a su ciclo en la Selección Argentina incluso antes de saltar al campo de juego en Nueva Jersey.
Leandro Paredes, uno de los interlocutores más cercanos al capitán dentro del grupo, detalló el clima de angustia que vivieron durante toda la competencia ante la inminencia de un adiós histórico. “Duele porque no queríamos que llegara el último partido”, contó el volante, y agregó en diálogo con DSports: “Ojalá que no, ojalá que pueda seguir jugando. Va a ser decisión de él; lo que a él lo haga feliz, seguramente a nosotros también, así que ojalá”.
La revelación alimentó la especulación sobre el futuro del rosarino, de 39 años, que tras la caída en el MetLife Stadium se retiró entre lágrimas sin hacer declaraciones y apenas compartió un mensaje en sus redes sociales antes de viajar a Rosario.
Paredes fue más allá y admitió que la decisión ya estaba tomada de antemano: “Creo que él había tomado una decisión de que era su último partido en la Selección”. El mediocampista, figura en el regreso a Boca y autor de la asistencia para el gol del triunfo ante O’Higgins, reconoció que todo el plantel arrastraba esa certeza desde el arranque del Mundial. “Creo que lo dijimos durante todo el Mundial, porque no queríamos que llegue el último partido”, insistió.
Un plantel en etapa de definiciones
Sus dichos se dieron apenas horas después de que Nicolás Otamendi oficializara su retiro definitivo de la Albiceleste, otro de los caudillos que dijo adiós tras la finalísima contra España. Con ese escenario de despedidas encadenadas, la estructura del ciclo más exitoso del fútbol argentino empieza a resquebrajarse. Incluso el entrenador, Lionel Scaloni, ya anticipó que dejará el cargo después de las ventanas FIFA de septiembre y noviembre de 2026, por lo que la segunda mitad del año se perfila como un cierre generacional múltiple.
Paredes también dejó en claro que la última palabra la tiene el propio Messi y que nadie en el grupo lo va a presionar. “Lo que a él lo haga feliz, seguramente a nosotros también, así que ojalá”, remató. Mientras el capitán evalúa puertas adentro si la final perdida fue realmente su última función, el foco está puesto en su capacidad para mantenerse competitivo hasta la Copa América 2028, certamen en el que cumpliría 41 años, o incluso el Mundial 2030, donde Argentina será uno de los anfitriones y él festejaría 43. Por ahora, el silencio de Messi solo incrementa la incertidumbre de un equipo que lo ganó todo y que, a juzgar por las palabras de sus protagonistas, ya entiende que la renovación es inminente.
