(BUENOS AIRES).- La eliminación de Brasil en los octavos de final del Mundial 2026 a manos de Noruega reavivó una teoría que gana espacio en los medios de ese país: la “maldición del gato”. La verdeamarela cayó 2-1 y sumó un nuevo capítulo a una racha de infortunios que, según la prensa brasileña, comenzó con un episodio puntual en la Copa del Mundo anterior.
¿Qué pasa en Brasil con “la maldición del gato”?
El 7 de diciembre de 2022, durante una conferencia de prensa de Vinícius Júnior en Doha, un gato se subió al escritorio. El jefe de prensa de la Confederación Brasileña de Fútbol, Vinicius Rodrigues, tomó al felino —bautizado “Hexa”— y lo lanzó al suelo. La secuencia, registrada por las cámaras, es señalada hoy como el origen de todos los males del equipo.
La creencia se apoya en la religión islámica, que considera sagrados a estos animales. “Cualquier acto de maltrato hacia ellos se considera un pecado, ya que el Profeta Mahoma los amaba”, explica la prensa brasileña sobre el peso simbólico del gesto. El gato había sido bautizado Hexa en alusión al hexacampeonato mundial que la selección persigue sin éxito desde 2002.
Después de aquel incidente, la caída fue estrepitosa. Apenas dos días más tarde, Brasil perdió por penales contra Croacia en los cuartos de final de Catar 2022. Ese partido marcó el inicio de una serie de fracasos inéditos para el pentacampeón.
Durante la era posterior al episodio del felino en el Mundial, la selección perdió su histórico invicto en las eliminatorias sudamericanas y acumuló tres derrotas consecutivas por primera vez en su historia. A mediados de 2024, la eliminación en los cuartos de final de la Copa América en Estados Unidos profundizó el desconcierto.
La llegada de Carlo Ancelotti al banco de suplentes, tras el despido de dos entrenadores, no alcanzó para torcer el rumbo. Incluso antes del torneo de 2026, Neymar sufrió una lesión que condicionó la preparación del plantel. El delantero fue visto retirándose cabizbajo del campo tras la derrota en Nueva Jersey.
Los datos que alimentan la leyenda
La “maldición del gato” se consolidó en el imaginario de los hinchas y periodistas brasileños a fuerza de hitos negativos. La cronología es elocuente: el incidente del 7 de diciembre de 2022, la eliminación inmediata en Catar, las tres caídas al hilo por primera vez en la historia del Scratch, el papelón en la Copa América 2024 y la lesión de Neymar justo antes del debut mundialista.
En el medio, la Confederación Brasileña de Fútbol vivió una crisis institucional con dos técnicos despedidos antes de que Ancelotti se hiciera cargo del proyecto. Cada tropiezo reforzó la convicción de que el maltrato a Hexa desató una fuerza que ningún esquema táctico pudo contrarrestar.
La derrota 2-1 frente a Noruega el 5 de julio en East Rutherford, Nueva Jersey, fue la confirmación de que la “maldición del gato”, al menos en la narrativa de los medios brasileños, sigue más vigente que nunca. La verdeamarela quedó eliminada en octavos de final de un Mundial por primera vez desde 1990, y la búsqueda del hexacampeonato deberá esperar otros cuatro años.
