(BUENOS AIRES).- “Lo único que sabés hacer es jugar a la pelota”, disparó Mariela Prieto desde la casa de Gran Hermano Generación Dorada en un fuerte descargo contra el Turco García, su expareja. La frase dejó al descubierto la tensión que atraviesa la pareja, que ya estaba separada desde diciembre de 2025, y marcó un quiebre tras el ingreso de la participante al reality.
El episodio se desencadenó después de que el propio Turco García entrara al reality, el 24 de junio, durante el clásico segmento del “congelados”. En ese reencuentro, el exfutbolista le agradeció a Prieto por ayudarlo con sus problemas de adicción y le dijo: “Si no fuese por vos, yo estaría muerto por mis adicciones. Vi lo del baile, siempre estuviste al límite. Sos una gran mujer, seguí jugando. Te quiero un montón”. Antes de retirarse, sin embargo, lanzó un reproche directo: “El baile no me gustó nada”, en alusión al acercamiento de Prieto con Emanuel Di Gioia.
Minutos después, Mariela Prieto interpretó la visita con fastidio. “Está un poco enojado, me parece. No está acostumbrado a verme bailar con nadie ni a tener una relación de amistad tan cercana con un hombre”, explicó ella frente a sus compañeros. Y remató: “Es muy celoso de mí y con todo lo que se habló, peor. Creo que eso lo dejó en un lugar feo. Es un señor”.
Ya en junio, la panelista Karina Iavícoli había confirmado que la separación era un hecho desde diciembre y que el Turco García no terminaba de asimilar la exposición de su ex dentro de la casa. “Él está un poco preocupado por el odio, porque parece ser que hay mucha gente… No le gusta el hate que está recibiendo”, dijo entonces. También reveló que el exfutbolista la había ayudado a conseguir un lugar en el programa: “Él la ayudó a entrar a Gran Hermano, me dijo, porque obviamente él es muy conocido”.
El descargo sin filtro
El 1 de julio Prieto tomó la palabra en un monólogo frente a cámara que subió la temperatura del conflicto. Visiblemente indignada, empezó con reproches por la falta de atención a su familia y le reclamó: “¿Fuiste a ver a mi papá? ¿Le llevaste una masita, una rosca de esas que le llevamos nosotros, unos sandwichitos? Los sandwichitos acordate que son dos de tomate, dos de huevo y dos de jamón y queso”.
La andanada de reproches incluyó una advertencia sobre futuras cuentas pendientes una vez que la participante abandone el reality. “Que ni se te vaya a ocurrir cambiarme la clave del celular, porque te voy a revisar todo. Acordate de lo que te digo, ¿eh? Te va a ir re mal. Mirá que yo también tengo pretendientes acá, ¿eh? Te aviso, te dejo”, detalló Prieto, dejando entrever que la pelea excedía los celos por un simple baile.
A pesar del tenor de los dichos, Iavícoli había deslizado que el Turco García se mantenía expectante. “Se deben una buena charla porque él no siente que este sea el final. Tal vez haya una reconciliación”, comentó en su momento. Sin embargo, el descargo de Mariela Prieto dejó claro que los reproches acumulados van mucho más allá de lo que pasa frente a las cámaras.

