(BUENOS AIRES).- “Que venga el que tenga ganas de venir”, sentenció Marina Calabró, y la cena de reencuentro de Intrusos quedó envuelta en acusaciones cruzadas que apuntan directamente a Jorge Rial. La periodista cargó contra el histórico conductor y reveló tener audios que ponen en duda el origen del conflicto.
El detonante fue un mensaje de Damián Rojo. “Che Mari, me crucé con Real. No sé, me parece que se baja”, le escribió, según contó Calabró al aire. La posibilidad de que Jorge Rial se ausente del encuentro encendió las alarmas en el ciclo.
“Igualmente nos señalan a vos y a mí como los culpables”, agregó Marina, en referencia a las críticas que recibió junto a Rojo por haber cursado invitaciones a figuras como Polino, Coronel y Moria. Sin embargo, la conductora desmintió esa versión y redirigió la responsabilidad.
Según Calabró, la idea de una convocatoria ampliada fue del propio Rial. “No, pero además yo tengo los audios de Real diciendo inviten a todos, hagamos quilombo, hagamos la bien grande”, disparó. Y remató: “A que la idea de hacer una reunión ampliada no es ni tuya ni mía. Es de Real”.
La periodista aclaró que no difundirá esos mensajes sin autorización. “Yo no voy a mostrar los audios, una conversación privada, salvo que Real me diga mostralos”, explicó. Al mismo tiempo, minimizó el contenido: “Tampoco es nada muy trascendente más que esto de inviten a todos. Es más, Dixit de Real, inviten a Aventura, a Canosa”.
Con el clima caldeado, Marina sentó posición sobre la organización de la cena. “Que venga el que tenga ganas de venir. No vamos a forzar a nadie a venir”, afirmó. Incluso sugirió que, si hubiera que excluir a alguien, debería ser al propio Rial: “Para mí hay que bajar a Real”, soltó, mientras Damián Rojo se preguntaba quién cursaría entonces la invitación.
“Yo también puedo invitar”, replicó Calabró, que se negó a mostrar los audios pese a la insistencia de su compañero. En el intercambio también se mencionó el nombre de Guido Záffora como posible anfitrión alternativo, aunque la conductora dejó en claro que no necesita que nadie la invite.
La cena sigue en pie, pero la incógnita sobre la presencia de Jorge Rial mantiene abierta la polémica en el ciclo que supo liderar durante casi dos décadas. Por lo pronto, la producción no confirmó fecha ni lugar del encuentro.
