(BUENOS AIRES).- “Ninguno de nuestros jugadores ni ninguno de los futbolistas franceses quieren jugar este partido. No hay motivación”, dijo Thomas Tuchel, entrenador de Inglaterra, en la antesala del duelo por el tercer puesto del Mundial 2026. Su selección y Francia se enfrentan este sábado 18 de julio, a las 18:00 (hora argentina), en el Hard Rock Stadium de Miami, con el desánimo a flor de piel después de caer en semifinales.
La desazón también manda en el bando francés. “¿Realmente crees que quieren jugar este partido? ¡Por supuesto que no! Este grupo vino aquí por algo más. Están destrozados por tener que jugar”, confiaron fuentes internas del plantel. Didier Deschamps, que ya anunció su salida del cargo, prepara una alineación alternativa y les dará descanso a varias de sus figuras.
Para Inglaterra, ganar el bronce representaría su mejor resultado en una Copa del Mundo desde el título de 1966. Del lado de Francia, el partido tiene una carga emotiva extra: es el último de Deschamps al frente de los Bleus, después de 14 años y un ciclo repleto de finales y semifinales.
La tradición que la FIFA no negocia
La FIFA mantiene el partido por razones que van más allá de lo deportivo. La tradición data de 1934 y el organismo la sostiene por los ingresos adicionales que genera: taquilla, derechos de televisión y publicidad. Además, las federaciones tienen un estímulo concreto: el tercer puesto embolsa 29 millones de dólares, dos más que el cuarto.
El encuentro también tiene condimento individual en este Mundial 2026. Kylian Mbappé suma ocho goles y está igualado con Lionel Messi en la tabla de artilleros. Por el lado inglés, Harry Kane y Jude Bellingham registran seis cada uno y todavía pueden pelear la Bota de Oro si firman una tarde inspirada.
Ante la obligación de jugar, ambos técnicos miran a los suplentes. En Inglaterra, Kobbie Mainoo podría debutar en una Copa del Mundo; en Francia, N’Golo Kanté, campeón en 2018, tendría su última función mundialista, mientras que Warren Zaïre-Emery y Rayan Cherki asoman como variantes frescas.
“Hay un partido. Cuando uno lleva esta camiseta, sea cual sea el partido de la selección francesa, nuestro deber a todos es darlo todo el sábado porque es el último de la competencia”, pidió Deschamps en un video difundido por las redes del equipo. El balón empieza a rodar el sábado a las 18:00 en el Hard Rock Stadium de Miami.
