(BUENOS AIRES).- “Si soy sincero, Argentina no me preocupa”, disparó el histórico defensor inglés John Terry en la previa de la semifinal del Mundial 2026. Las palabras del exjugador del Chelsea caldearon el cruce frente a la Selección Argentina, al asegurar que Inglaterra es superior “jugador por jugador”.
En una entrevista con el podcast oficial de la FIFA, el excapitán inglés no ocultó su confianza. Sostuvo que el plantel británico cuenta con mejores nombres que el combinado que dirige Lionel Scaloni y que, por eso, no veía al equipo albiceleste como una amenaza de cara al partido. La declaración llegó a pocas horas del esperado enfrentamiento y de inmediato sumó un nuevo capítulo a la histórica rivalidad entre ambos seleccionados.
Terry, que supo comandar la defensa de los Tres Leones durante más de una década, fue contundente al comparar los planteles. Insistió en la superioridad individual de los futbolistas ingleses y dejó en claro que el presente de los dirigidos por Gareth Southgate lo ilusiona más que el andar argentino. La repercusión no se hizo esperar: hinchas y periodistas recogieron el guante y trasladaron la discusión a las redes sociales, donde la polémica escaló rápido.
Sin embargo, el propio Terry reconoció un punto flaco en su análisis. Destacó que la Selección Argentina sí saca ventaja en la experiencia para competir en instancias decisivas. Admitió que esa jerarquía adquirida por la vigente campeona del mundo puede ser un factor determinante en una semifinal mundialista, un escenario donde los de Scaloni ya demostraron saber manejarse con oficio.
Las declaraciones de la leyenda inglesa no son un hecho aislado. En los últimos días, figuras como Joe Cole y Gary Neville también analizaron el partido y exhibieron un optimismo similar sobre las posibilidades de los Tres Leones. El ambiente en Inglaterra es de extremo convencimiento antes del cruce, alimentado por un plantel que combina juventud y talento en la mayoría de sus líneas.
Del otro lado, el silencio es la bandera. Lionel Scaloni y sus dirigidos buscan mantenerse al margen de la polémica, sin responder a las provocaciones que llegan desde suelo británico. El plan es claro: hablar dentro de la cancha y apoyarse en el recorrido que les dio la Copa América, la Finalissima y el título en Qatar. La Albiceleste sabe que los duelos de eliminación directa se definen por detalles y prefiere mantener el foco lejos de los micrófonos.
El duelo suma un condimento histórico inédito. Será la primera vez que Lionel Messi enfrente al seleccionado inglés en una Copa del Mundo, una cuenta pendiente que despierta una expectativa descomunal. El capitán argentino, que ya acumula todos los récords imaginables, tendrá la chance de escribir otro capítulo en su trayectoria mundialista ante un rival que nunca se le cruzó en la cita máxima.
Argentina intentará refrendar su ADN copero en un Mundial 2026 que ya ingresó en su etapa de definición. Más allá de los pronósticos británicos y de las palabras de Terry, la Albiceleste confía en su capacidad para responder en los escenarios de máxima exigencia. La semifinal encuentra a dos selecciones cargadas de historia, con estilos contrastantes y un boleto a la final como único objetivo en el horizonte.
El historial reciente respalda a los de Scaloni. A diferencia de Inglaterra, que no pisa una final mundialista desde 1966, Argentina ya sabe lo que es levantar la copa en este siglo y llega a la cita como la última campeona. Ese recorrido, según admitió el propio Terry, puede inclinar la balanza cuando la pelota empiece a rodar.
