(BUENOS AIRES).- Lionel Messi todavía no decidió si se retira de la Selección Argentina y la derrota en la final del Mundial 2026 ante España no significó su despedida. A sus 39 años, el capitán lloró sobre el campo de juego y evitó hacer declaraciones, pero desde su entorno aseguran que el futuro sigue abierto.
El delantero nunca confirmó que el Mundial 2026 fuera su última aparición con la Albiceleste. Después de la caída, no pasó por la zona mixta ni publicó un mensaje de adiós en sus redes sociales: se limitó a expresar el dolor por la derrota y a valorar el camino recorrido por el equipo.
La imagen del rosarino sentado en el césped, visiblemente golpeado, recorrió el mundo y muchos la interpretaron como una despedida tácita. Sin embargo, en esta oportunidad Messi llegó al torneo sin una decisión tomada sobre su retiro, a diferencia de otras etapas de su carrera.
Ahora arranca un período de reflexión. Messi quiere descansar, recuperarse emocionalmente y evaluar su estado físico y futbolístico antes de tomar una decisión definitiva. La intención, según indican fuentes cercanas, es no apresurarse y pensar en lo que pueda aportarle al equipo.
La Selección Argentina volverá a jugar en septiembre de 2026, durante la próxima fecha FIFA, con una serie de amistosos. Ese regreso a la actividad asoma como el escenario ideal para que el 10 continúe en el ciclo o, por el contrario, para organizar una despedida ante el público argentino.
Aunque el Mundial 2026 parece haber sido su última Copa del Mundo —en 2030 tendrá 43 años, una edad que hace difícil imaginarlo en otra cita mundialista—, eso no implica que deba abandonar de inmediato la camiseta nacional. Messi puede disputar encuentros oficiales y amistosos mientras apuntala a la nueva generación que empieza a tomar protagonismo.
El vínculo de Messi con la Selección cambió de raíz en los últimos años. De las críticas y frustraciones pasó a conquistar la Copa América 2021, la Finalissima y el Mundial de Qatar 2022, tres títulos que lo consolidaron como el máximo símbolo de la Albiceleste. En ese lapso, el capitán transformó su relación con el público argentino y se ganó un lugar indiscutido en la historia del fútbol nacional.
La caída ante España no modifica ese legado. Messi volvió a liderar al equipo hasta una final del mundo y fue una de las grandes figuras del torneo, aunque esta vez no pudo levantar el trofeo. Por ahora, la única certeza es que la definición sobre su futuro no llegará por impulso: el rosarino esperará hasta sentir que es el momento justo.
