(BUENOS AIRES).- “Pensé en ello, en la posibilidad de imponer una marca individual tradicional sobre él, no estoy seguro si implementaremos esta idea, pero definitivamente se me ocurrió”. La confesión la largó Thomas Tuchel en la conferencia de prensa previa a la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, y dejó en claro que el entrenador alemán analiza seriamente asignarle una marca personal a Lionel Messi para frenar al capitán de la Albiceleste.
El partido, que se juega este martes en Atlanta, tiene una carga simbólica que va más allá de lo futbolístico y está atravesado por el contexto político de la Guerra de Malvinas, además de tratarse de una semifinal de la Copa del Mundo. Tuchel, que asumió el mando del seleccionado inglés con el objetivo de cortar una sequía de seis décadas sin llegar a una final, sabe que el principal obstáculo entre los Tres Leones y la definición del título en este Mundial 2026 es el 10 argentino.
Inglaterra se apoya en una delantera que encabezan Harry Kane y Jude Bellingham, los dos futbolistas que sostuvieron la campaña inglesa con 6 goles cada uno en lo que va del torneo. Kane, capitán y goleador histórico del seleccionado, tiene la capacidad de tirarse atrás, arrastrar marcas y habilitar a los extremos, mientras que Bellingham aparece desde atrás para pisar el área y aprovechar los espacios que genera el centrodelantero del Bayern Múnich.
Por las bandas, Tuchel maneja opciones como Marcus Rashford, Anthony Gordon, Bukayo Saka y Noni Madueke, todos con velocidad y desequilibrio. La rotación es una de las armas del entrenador para sostener la presión ofensiva durante los 90 minutos y, si hace falta, el alargue. Ese desborde constante preocupa al cuerpo técnico de Lionel Scaloni, que no descarta salir con cinco defensores para contener el juego exterior inglés en esta instancia del Mundial 2026.
Las debilidades que arrastra Inglaterra
A pesar del poder de fuego, el equipo de Tuchel mostró flaquezas defensivas a lo largo del Mundial 2026. Recibió 6 goles y solo mantuvo la valla invicta en los partidos de fase de grupos contra Ghana y Panamá. El arquero Jordan Pickford es uno de los que más atajadas acumuló en la Copa, con 12 intervenciones, un número que refleja la fragilidad de la última línea. A eso se suma un mediocampo que perdió el control en varios tramos del torneo, algo que quedó expuesto contra México y Noruega.
El cortocircuito entre Tuchel y Bellingham después del cruce de cuartos de final también metió ruido en la concentración inglesa. El entrenador señaló que su equipo no repitió los movimientos trabajados para dañar a los nórdicos, y la respuesta del mediocampista de Real Madrid, que elogió al rival de turno, dejó expuesta una diferencia de miradas en un momento clave del Mundial 2026. Argentina llega con la chance de aprovechar esa desconexión y hacer valer la precisión de su juego asociado.
El plan inglés pasa por ceder la pelota y apostar al contraataque, pero la confesión de Tuchel sobre Messi deja entrever que el foco está puesto en neutralizar al capitán argentino. Scaloni define la formación y la Albiceleste se prepara para un partido que puede depositar a la Selección en otra final del mundo.
