(BUENOS AIRES).- “Como experta y fan del género del terror afirmo que esta es la serie de miedo de Netflix que siempre acabo viendo en Halloween”, contó Rocío Ponce, periodista especializada en series. La producción a la que se refiere es “La maldición de Hill House”, la miniserie de diez episodios que Netflix estrenó el 12 de octubre de 2018 y que, a casi ocho años de su llegada, sigue figurando entre las mejores series originales de la plataforma.
Creada y dirigida por Mike Flanagan, la serie se inspira libremente en la novela homónima de Shirley Jackson de 1959. La trama gira en torno a la familia Crain: los padres Hugh y Olivia y sus cinco hijos —Steven, Shirley, Theodora, Luke y Eleanor— se mudan en el verano de 1992 a la antigua mansión Hill House con la intención de restaurarla y venderla. Lo que empieza con fenómenos extraños pronto se convierte en una pesadilla que desemboca en una tragedia y marca para siempre a todos sus integrantes.
La estructura narrativa alterna entre aquel pasado perturbador y el presente, donde los hermanos ya adultos lidian con las heridas psicológicas y los traumas de la infancia. Steven transformó la experiencia en un libro de éxito pero no termina de creer en lo sobrenatural; Shirley intenta controlarlo todo desde la razón; Theo se escuda en una coraza emocional pese a su sensibilidad táctil paranormal; Luke arrastra una adicción que lo conecta con la casa; y Nell, la más vulnerable, se convierte en el corazón del misterio y del dolor familiar.
El reparto y el secreto del capítulo 6
El elenco reúne a nombres como Carla Gugino (Olivia), Henry Thomas y Timothy Hutton —las versiones joven y adulta de Hugh—, Michiel Huisman (Steven), Elizabeth Reaser (Shirley), Kate Siegel (Theo), Oliver Jackson?Cohen (Luke) y una destacada Victoria Pedretti (Nell). Las actuaciones, en especial la de Pedretti, sostienen una historia en la que el horror sobrenatural funciona como metáfora de los conflictos internos y los vínculos familiares rotos.
El sexto episodio está rodado casi por completo en un único plano secuencia de casi una hora de duración. Esa decisión de puesta en escena sumerge al espectador en la angustia de los personajes sin cortes ni artificios, mientras la tensión crece de manera gradual al combinar drama familiar con sustos que nacen tanto de las apariciones como de los silencios y las miradas.
Flanagan expandió su universo con dos entregas posteriores que no son continuaciones directas: “La maldición de Bly Manor” (2020) y “La caída de la casa Usher” (2023). Ambas mantienen el estilo de horror psicológico y repiten a algunos actores —Pedretti, Jackson?Cohen y Gugino aparecen en Bly Manor—, pero la historia de los Crain se cierra en los diez episodios originales.
La serie completa está disponible en Netflix, con capítulos que van de 42 a 71 minutos. Si todavía no la viste, es una maratón ideal para un fin de semana: una producción que da miedo y, al mismo tiempo, te deja pensando en el peso del pasado.
