(BUENOS AIRES).- «Todo lo vivido fue una locura», afirmó Nicolás González al referirse a las teorías conspirativas que rodearon a la Selección Argentina después de la final del Mundial 2026. A casi una semana de la derrota que impidió el bicampeonato, el atacante rompió el silencio desde su Escobar natal para ponerles un freno a las versiones que sacudieron a la Scaloneta.
Las hipótesis que circularon en redes sociales incluyeron sospechas de peleas internas, supuestas amenazas y hasta acusaciones de magia negra. La caída en la definición del torneo disparó una ola de conjeturas que el plantel evitó alimentar hasta la aparición pública de Nicolás González.
El delantero visitó su ciudad, donde fue recibido por una multitud de hinchas y vecinos, y no esquivó las preguntas de la prensa. Valoró el cariño del público más allá del resultado deportivo y eligió un mensaje directo para despejar las incertidumbres.
«Todo lo que se diga a través de una red social, no hay que creerlo», sostuvo González, en la definición más contundente de la jornada. La frase apuntó a desarticular las conjeturas que se multiplicaron desde el pitazo final del Mundial.
"Hemos dejado una huella importante"
Nicolás González señaló que "los verdaderos héroes" son los veteranos de Malvinas, apuntó que "no hay que creer todo lo que se diga en las redes sociales" y afirmó: "Es una locura todo lo vivido". pic.twitter.com/QqFltPyTaH
— Corta (@somoscorta) July 24, 2026
Con su testimonio, una de las voces autorizadas de la Scaloneta buscó llevar tranquilidad a los hinchas después de días de hermetismo e incertidumbre. El jugador le puso el cuerpo a una estrategia de contención que hasta entonces había dependido del silencio puertas adentro.
La visita a Escobar se dio en un contexto de repliegue del seleccionado, que tras el desenlace en la cita máxima mantuvo un perfil bajo. La aparición del futbolista de la Fiorentina fue una de las pocas excepciones a esa pausa mediática que se impuso el grupo después de la final.
Nicolás González evitó ahondar en detalles puntuales del partido, pero dejó en claro que el plantel ya enfoca en lo que viene y que no hay que dejarse arrastrar por las especulaciones. Mientras se retiraba entre aplausos de los vecinos, el delantero le puso punto final a una semana cargada de rumores con un mensaje que subrayó en cada intervención: lo importante es no quedarse con lo que se dice en las redes.
La recepción en su ciudad natal mostró el respaldo popular que mantiene el grupo a pesar del golpe deportivo. Vecinos de todas las edades se acercaron al atacante para manifestarle su apoyo y tomarse fotos, en una jornada que mezcló emoción y reconocimiento por el camino recorrido hasta la final.
El propio González se mostró sorprendido por la repercusión de las teorías conspirativas y remarcó que el vestuario permaneció unido durante todo el torneo. «Todo lo vivido fue una locura», repitió el delantero más tarde en diálogo con otros cronistas, sin agregar precisiones sobre los rumores de conflicto que habían tomado fuerza en las plataformas digitales.
La aparición pública del atacante de 28 años marcó un quiebre en la comunicación del seleccionado, que desde el regreso al país había optado por el silencio casi total. Ningún otro integrante del plantel se había pronunciado hasta ahora sobre las versiones que mezclaban lo deportivo con relatos sin sustento.
La tranquilidad que intentó transmitir el jugador contrastó con la virulencia de algunas hipótesis que circularon durante la última semana. Las acusaciones de magia negra y las versiones sobre una supuesta fractura en la convivencia del grupo fueron los rumores que mayor tracción generaron entre los usuarios, algo que Nicolás González buscó desactivar con sus declaraciones.
El paso fugaz por Escobar también le sirvió al delantero para reencontrarse con sus raíces antes de sumarse a la pretemporada con su club. En las próximas semanas, el futbolista retomará los entrenamientos en Italia, mientras el seleccionado empieza a delinear los próximos compromisos internacionales.
