(BUENOS AIRES).- «Hoy me toca escribir las palabras más difíciles de toda mi carrera. Soñé desde muy chico con vestir la camiseta de la Selección Argentina. Fue el privilegio más grande que me dio el fútbol. La defendí con el alma, con orgullo y con la responsabilidad de saber lo que significa para millones de argentinos». Con esas palabras, Nicolás Otamendi anunció este 23 de julio su retiro de la Selección Argentina, y confirmó que la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ frente a España fue su último partido con la Albiceleste.
A los 38 años, el experimentado zaguero central publicó una emotiva carta en su cuenta de Instagram para ponerle punto final a una etapa histórica en el combinado nacional. Nicolás Otamendi conquistó cuatro títulos y disputó cuatro Copas del Mundo, en las que se consolidó como un referente indiscutido de la defensa y el vestuario. Su último desafío con la camiseta argentina fue la definición mundialista en la que el equipo cayó ante los europeos.
Sobre el cierre de su ciclo en la cita máxima del fútbol, Otamendi escribió: «El destino quiso que mi último partido fuera una final del mundo. No fue el resultado que queríamos, pero me voy con la cabeza en alto, sabiendo que este grupo lo intentó hasta el último segundo». La carta transmite el orgullo por la entrega del equipo en el partido decisivo y la paz interna de quien siente que no dejó nada pendiente.

El defensor remarcó su compromiso absoluto en cada convocatoria: «Me despido con la tranquilidad de haberlo dejado todo. Nunca me guardé una gota de esfuerzo, nunca dejé de creer y nunca dejé de sentir esta camiseta como el mayor honor de mi vida». A lo largo del texto, la palabra «camiseta» funciona como un eje emocional que une sus recuerdos y sensaciones.
Los agradecimientos ocuparon un lugar central en la despedida. «Gracias al hincha argentino. Gracias por el amor incondicional, por cada bandera, por cada canción, por acompañarnos en los buenos momentos y, sobre todo, en los más difíciles. Ustedes hicieron que cada vez que sonara el himno sintiéramos que no éramos once jugadores, sino millones defendiendo un mismo sueño», expresó sobre el vínculo con la gente. Además, Nicolás Otamendi recordó los momentos compartidos en las buenas y en las malas, y subrayó cómo el aliento de los hinchas transformó cada partido en una causa colectiva.
El zaguero también le dedicó un párrafo sentido a su círculo íntimo: «Gracias a mi familia. Fueron mi refugio en cada caída y mi fuerza en cada desafío. Soportaron las distancias, las ausencias, las lágrimas y las frustraciones. Este camino jamás lo recorrí solo; cada paso lo dimos juntos».
Antes del «hasta siempre» final, Otamendi les pidió a las nuevas generaciones que sostengan la ilusión y no se rindan ante los golpes: «Y a los que hoy siguen vistiendo esta camiseta, les quiero decir algo de corazón: nunca dejen de creer. Habrá golpes que parecerán imposibles de superar, pero esta camiseta siempre recompensa a quienes la defienden con humildad, sacrificio y amor. Levanten la cabeza, sigan luchando y no permitan que una derrota les robe la ilusión. Estoy convencido de que el próximo capítulo de nuestra historia será de ustedes».
Ahora, el defensor arranca un nuevo desafío como flamante refuerzo de River Plate, donde volcará toda su experiencia en el fútbol argentino tras su paso por el seleccionado nacional.
