(BUENOS AIRES).- La creadora de contenido lacocina_de_lola compartió una receta que ya es furor en Instagram: los clásicos niños envueltos en una versión moderna, hechos en sartén y listos en apenas 20 minutos.
Con el ritmo de la semana, a veces extrañás esos platos de la abuela que tanto reconfortan. Esta vuelta de tuerca del clásico de bifes rellenos conserva todo el sabor casero, pero con la practicidad de resolverse en una sola sartén y con ingredientes que seguro ya tenés en casa. La publicó en su cuenta de Instagram y es ideal para un almuerzo rápido y rendidor.
Lo mejor de esta preparación es que no necesitás pre-cocinar nada: la espinaca cruda se tierniza al vapor dentro del arrolladito y el queso se funde en el punto justo. Además, la salsa de tomate se enriquece con el jugo de la carne mientras se cocina, logrando un platazo reconfortante con muy poco esfuerzo.
Antes de ponerte el delantal, repasá los ingredientes: son bien simples y seguro ya los tenés en la heladera.
INGREDIENTES DE LA RECETA
6 bifes finos de carne vacuna (bola de lomo, nalga o peceto)
6 bastones de queso (muzzarella, cremoso o Mar del Plata)
1 atado de hojas de espinaca fresca
1 caja o frasco de salsa de tomate prelista
200 g de arvejas (congeladas o de lata)
1 taza de agua o caldo de verduras
Condimentos a gusto: sal, pimienta negra, orégano y provenzal
1 chorrito de aceite de oliva
Escarbadientes para cerrar

Para arrancar, condimentá los bifes de ambos lados con sal, pimienta, orégano y provenzal. En el extremo de cada bife, colocá un bastón de queso y un buen puñado de hojas de espinaca cruda. Enrollá la carne con cuidado, presionando bien para que el relleno quede compacto, y cerrá con un par de escarbadientes en los extremos y el centro para que el queso no se escape.
Una vez armados, calentá una sartén profunda con un chorrito de aceite de oliva y sellá los niños envueltos a fuego fuerte durante dos minutos por lado, hasta que estén bien dorados en toda la superficie. Incorporá la salsa de tomate, las arvejas y la taza de agua; si hace falta, agregá un toque más de sal u orégano a la salsa. Tapá la sartén, bajá el fuego al mínimo y cociná durante aproximadamente 10 minutos, tiempo suficiente para que la carne quede tierna, la espinaca se cocine y el queso del centro esté completamente derretido.
La salsa que queda en la sartén es un manjar y pide a gritos un puré de papas cremoso, arroz blanco o unas papas al horno para mojar. El dato clave: no te saltees el sellado a fuego fuerte, es lo que sella los jugos y deja la carne tierna. Probá esta receta y vas a ver cómo los niños envueltos se convierten en el plato preferido de tu casa.

