(BUENOS AIRES).- Osvaldo Gross es uno de los pasteleros más respetados de la Argentina, y su torta invertida es un clásico que sus seguidores rescatan cada vez que llega la temporada de frutas de carozo. Con una base de bizcochuelo suave y un caramelo crocante, la receta se convirtió en una de las más buscadas en su perfil de Instagram.
En sus redes sociales, Osvaldo Gross comparte el paso a paso de sus preparaciones, y la torta invertida aparece siempre entre las más pedidas. El pastelero recomienda elegir frutas bien maduras, que larguen su jugo al hornearse y formen ese caramelo crocante tan característico.
La versatilidad es otra de las marcas de esta receta de Osvaldo Gross: podés hacerla con ananá, mango, pelones o ciruelas frescas, según lo que consigas en la verdulería. Y cuando el frío aprieta, las frutas en lata son una opción más que válida que no le saca protagonismo al resultado final.
El maestro pastelero insiste en no apurar el caramelo. Un color dorado claro apenas cubre el molde y después recibe las rodajas de fruta sin que se queme el azúcar, algo que arruinaría el sabor. Esa paciencia es la clave para que la torta tenga ese equilibrio dulce que la hace adictiva.
INGREDIENTES
Frutas (ananá, mango, pelones o ciruelas, frescas o en lata)
Azúcar
Manteca
Huevos
Harina leudante
Esencia de vainilla
Pizca de sal
Preparar la torta invertida es simple. Lo primero es hacer el caramelo con el azúcar y un chorrito de agua, a fuego bajo, hasta que tome un tono ámbar. Se vuelca con cuidado sobre el molde y se acomodan las frutas, cortadas en rodajas finas para que se impregnen bien y después se desmolden sin problemas.
Aparte se bate la manteca pomada con el azúcar hasta que quede una crema pálida; se suman los huevos de a uno y la esencia de vainilla. Se incorpora la harina leudante tamizada con la sal y se integra con movimientos envolventes hasta lograr una masa lisa y sin grumos.
Esa preparación se vierte sobre las frutas, se empareja con una espátula y se lleva a horno moderado. Se cocina hasta que, al pincharla con un palillo, salga limpio. El truco que repiten los que la cocinan: si no tenés frutas frescas, las de lata funcionan perfecto y la torta queda igual de jugosa. Se desmolda tibia, para que el caramelo no se endurezca, y te queda una torta invertida que vuela en la mesa. Animate a probarla, que no necesitás experiencia en pastelería para que te salga bien.
