(BUENOS AIRES).- “He hablado mucho con él en los últimos meses. Era una de las opciones de su contrato e incluso lo estaba considerando. Su vida allá es muy tranquila. Así que le deseo todo lo mejor porque es un chico excepcional”. La frase es de Leandro Paredes, que este martes le puso voz a la resignación de Boca tras confirmarse la novela del verano: Paulo Dybala no será refuerzo xeneize y continuará su carrera en Roma.
La dirigencia del conjunto italiano ya tiene todo acordado para anunciar en las próximas horas la renovación de la Joya por las próximas dos temporadas. Dybala, que había quedado libre el 1° de julio, aceptó una significativa reducción salarial para mantenerse en la élite europea: pasó de ganar 8 millones de euros a 3 millones por año.
La Champions y un DT que torcieron la historia
El sueño de ver a Dybala con la azul y oro se fue apagando de a poco. Hace más de un año que Boca había iniciado un operativo seducción con llamadas recurrentes de Juan Román Riquelme y del propio Paredes. La última carta la jugó Rodolfo Arruabarrena con una larga charla telefónica en la que le detalló su proyecto, pero no logró torcer la decisión del cordobés.
A la espera del cierre del balance financiero romano, el factor determinante para Dybala fue la clasificación a la Champions League. El delantero de 32 años quería seguir compitiendo en el máximo torneo de clubes del mundo y el DT Gian Piero Gasperini hizo mucha fuerza para convencerlo de que sea una de las banderas del equipo en ese regreso continental.
Paredes, amigo íntimo y excompañero de Dybala en la Selección Argentina, evitó cerrarle las puertas a un futuro desembarco en Brandsen 805. En zona mixta tras la victoria albiceleste ante Egipto, el capitán de Boca dejó entrever que el propio Dybala había analizado seriamente la chance de ir al fútbol argentino, aunque la tranquilidad que encontró en Italia terminó de inclinar la balanza.
Con 32 años, la Joya firmará hasta 2028 y será presentada oficialmente esta semana. La ilusión xeneize quedó postergada y la historia de amor entre Dybala y Boca tendrá que esperar, como mínimo, un par de temporadas más.
