(BUENOS AIRES).- Leandro Paredes completó 115 de los 119 pases que intentó en el partido ante Egipto y alcanzó un 97 % de efectividad, la marca más alta de un futbolista argentino en una instancia de eliminación directa de un Mundial 2026 que ya quedó en la historia.
Con precisión y calma para manejar los tiempos del encuentro, el mediocampista fue la principal vía de salida de la Albiceleste durante los noventa minutos. Cada intervención suya le dio orden al equipo en los tramos de mayor asfixia, justo cuando Egipto planteaba un partido intenso y cortaba los circuitos habituales.
La influencia de Paredes no se limitó a la circulación de la pelota. Sobre el cierre del partido, protagonizó una recuperación defensiva fundamental que desactivó una llegada peligrosa del conjunto africano y mantuvo viva a la Selección hasta el gol agónico de Enzo Fernández, que selló la clasificación.
Esa combinación de sacrificio y claridad hizo que los hinchas argentinos lo rebautizaran en las redes sociales como el “Señor 5”. El apodo alude al puesto con mayor tradición en el mediocampo nacional, que tuvieron Fernando Redondo y Javier Mascherano, y que Paredes volvió a llenar de prestigio con su lectura del juego.
El volante surgido de Boca Juniors atraviesa un Mundial en el que cada vez pesa más dentro del plantel que dirige Lionel Scaloni. Su experiencia y su capacidad para resolver en espacios reducidos lo convierten en un jugador determinante cuando los detalles definen las series.
Ante Egipto, cada pase suyo aportó la pausa que el equipo necesitaba para salir de la presión alta y recuperar el control. Los 115 envíos correctos sobre 119 intentos no solo marcaron un récord individual: mantuvieron a la Argentina en partido y le dieron la plataforma para la remontada. El dato, registrado por Opta, estableció la cifra más alta lograda por un futbolista argentino en un partido de eliminación directa de un Mundial.
El cierre de su actuación dejó el registro más preciso de un argentino en un cruce de eliminación directa de una Copa del Mundo, una cifra que refleja la jerarquía de un volante que aparece en los días de máxima exigencia. La Albiceleste, mientras tanto, avanza en un Mundial 2026 donde Paredes ya se ganó un lugar entre los nombres que sostienen al equipo cuando más cuesta y donde su efectividad en los pases volvió a ser un arma tan decisiva como los goles.
