(BUENOS AIRES).- “No queríamos que llegue el último partido en la Copa porque Leo había tomado la decisión de que ese sea su último partido en la Selección”, reveló Leandro Paredes. La confesión del volante expone la incertidumbre sobre la presencia de Lionel Messi en el Mundial 2026 y el deseo unánime del plantel de que el capitán postergue su adiós.
Paredes también dejó abierta una puerta a la ilusión. “Ojalá que no. Ojalá que pueda seguir jugando”, afirmó, y remarcó que Messi todavía tiene mucho para darle al fútbol y que su liderazgo sigue siendo vital en el vestuario.
El mediocampista de la Selección Argentina fue más allá y aclaró que la última palabra la tendrá el rosarino. “Pero lo que a él lo haga feliz, seguramente a nosotros también”, dijo, en un gesto de admiración y respeto hacia la decisión íntima del diez.
La intimidad de aquella definición en Qatar, según el relato de Paredes, estuvo cargada de una sensación que pocas veces trasciende al público. Los futbolistas no querían que llegara la final porque sabían que Messi había resuelto ponerle punto final a su ciclo con la camiseta albiceleste. “No queríamos que llegue el último partido”, repitió el volante, y describió un vestuario atravesado por la mezcla de ilusión deportiva y melancolía anticipada.
Después de tantos años de búsqueda y frustraciones, la obtención de la Copa América 2021, la Finalissima 2022 y la Copa del Mundo de Qatar consolidaron un vínculo único entre el equipo y los hinchas. Messi fue el faro de ese proceso y Paredes, uno de los futbolistas que lo escoltó en cada batalla.
El horizonte del Mundial 2026 alimenta la esperanza. La posibilidad de que Messi dispute su sexta Copa del Mundo ilusiona a los fanáticos y al cuerpo técnico, aunque en la intimidad del plantel prefieren no presionar y acompañar lo que decida. El mediocampista dejó en claro que el grupo respetará cualquier camino que elija el capitán y que su felicidad personal está por encima de cualquier expectativa externa.
Pese al temor que existía en la previa de aquella final, el astro no comunicó públicamente un retiro definitivo. Sus compañeros saben que su presencia continúa siendo fundamental dentro de la cancha y en la conducción del grupo, pero también entienden que la motivación personal pesará más que cualquier pedido.
Mientras la afición empieza a imaginar al diez en los estadios de Canadá, Estados Unidos y México, la declaración de Paredes pone en palabras una certeza compartida: cada partido de Messi con la camiseta albiceleste se disfruta como si fuera el último. Por ahora, el rosarino no confirmó públicamente una decisión definitiva sobre su futuro en la Selección.
