(BUENOS AIRES).- “Todos los imposibles siempre los voy a intentar. Después, si salen o no, el tiempo dirá. Flamengo pagó una fortuna por él, acaba de venir de jugar un Mundial. ¿Si hacemos gestiones? Sí, día por medio, hablo con jugadores, presidentes y directores deportivos”, dijo Ignacio Ruglio, presidente de Peñarol, y confirmó que la institución está tras los pasos de Nicolás De la Cruz. Según reportó el periodista Federico Knudtsen, de La Página Millonaria, la negociación apunta a un préstamo sin cargo y sin opción de compra del volante uruguayo, que tiene contrato con Flamengo hasta diciembre de 2028.
Alejandro González, consejero de Peñarol, fue más explícito: “Reconocemos el interés en De la Cruz. Es una oportunidad que surgió y nuestra obligación era analizarla seriamente. Sabemos que el jugador tiene ganas de venir, así que haremos todo lo posible”. El propio De la Cruz, hincha del Carbonero, dio el visto bueno para regresar al fútbol uruguayo, un factor que en el club consideran determinante para avanzar.
De la Cruz, de 29 años, tiene una rica trayectoria en el fútbol sudamericano. Surgido de Liverpool de Uruguay, llegó a River Plate a mediados de 2017 y fue pieza clave del ciclo de Marcelo Gallardo: disputó 214 partidos, anotó 36 goles, repartió 40 asistencias y conquistó diez títulos, entre ellos la Copa Libertadores 2018.
En enero de 2024, Flamengo desembolsó 16 millones de dólares por su pase, pero en el club brasileño no logró la continuidad esperada. En el primer semestre de 2026, De la Cruz apenas fue titular en seis de los 22 encuentros que disputó, con un total de 656 minutos en cancha.
Tras el Mundial 2026, donde Marcelo Bielsa lo utilizó en los segundos tiempos ante Arabia Saudita, Cabo Verde y España, el volante regresó a Brasil con una molestia física que lo marginó de los últimos compromisos del Mengão, aunque en las últimas horas fue convocado por el técnico Leonardo Jardim para el duelo ante Internacional de Porto Alegre.
La principal traba para la operación es económica: el futbolista percibe un salario cercano a los 200.000 dólares mensuales, una cifra que Peñarol no podría afrontar por sí solo. La fórmula que estudia el Manya es repartir esa carga con el conjunto carioca. El vínculo vigente hasta 2028 y los 16 millones que invirtió Flamengo hacen que un préstamo sin cargo ni opción de compra sea la única vía viable para el Carbonero.
“Día por medio hablo con jugadores, presidentes y directores deportivos”, repitió Ruglio. Peñarol aguarda ahora una respuesta formal de Flamengo para definir si De la Cruz se transforma en el refuerzo estelar de la temporada.
