(BUENOS AIRES).- El entrenador de Boca, Rodolfo Arruabarrena, definió una estrategia para llevar con calma la irrupción de los juveniles Dylan Gorosito y Leonel Flores, promovidos desde la Reserva. La decisión del cuerpo técnico es evitar exponerlos demasiado pronto en Primera y acompañar su crecimiento sin apuros.
Ambos futbolistas sorprendieron en los primeros entrenamientos de la pretemporada, principalmente por su nivel físico y su rápida adaptación al ritmo del plantel profesional. Sin embargo, Arruabarrena entiende que los juveniles necesitan tiempo para consolidarse y el objetivo no es lanzarlos de inmediato como titulares, sino integrarlos de manera progresiva al equipo.
El plan incluye que sumen minutos de forma gradual, sin cargarles responsabilidades excesivas. La premisa es priorizar la evolución antes que la urgencia y que los juveniles ganen confianza y experiencia sin quedar expuestos ante cualquier error. Boca viene de un proceso de pretemporada con muchos cambios y Arruabarrena fue presentado oficialmente al grupo de jugadores en el centro de entrenamiento de Ezeiza, donde asumió formalmente la conducción del primer equipo.
Gorosito, lateral derecho, aparece como una alternativa en su puesto y peleará desde atrás. Flores, delantero, podría tener sus primeras oportunidades ingresando desde el banco de suplentes. La idea es que ambos se adapten al ritmo competitivo sin la presión de tener que resolver partidos desde el inicio.
Un contexto de reestructuración
Boca atraviesa un proceso de reestructuración, con cambios en el plantel y decisiones fuertes en el mercado. En ese escenario, el cuerpo técnico prefiere proteger a los jóvenes para que no queden en el centro de la escena en momentos de inestabilidad. El foco está puesto en que puedan sostener su nivel en el tiempo, sin apresurar procesos.
La promoción de Gorosito y Flores forma parte de una política más amplia del club: recuperar el protagonismo de las divisiones inferiores. Ambos ya entrenan con el primer equipo y están bajo evaluación constante, pero la diferencia de este ciclo radica en la gestión de los tiempos. Arruabarrena no quiere repetir errores del pasado y apuesta por un desarrollo más cuidado.
En lo futbolístico, cada uno tiene un rol pensado para evitar la sobreexposición. Gorosito peleará el puesto desde atrás como alternativa en la banda derecha, mientras que Flores podría sumar sus primeros minutos ingresando desde el banco. La premisa del cuerpo técnico es clara: no quemarlos, sino potenciarlos.
En la continuidad de la pretemporada, el cuerpo técnico de Boca seguirá evaluando su evolución. La intención es que los minutos lleguen sin presiones, en un proceso que no tiene plazos fijos sino etapas de consolidación. Por ahora, ni Gorosito ni Flores hicieron declaraciones públicas sobre el plan diseñado para su inserción en Primera.
