RIVER PLATE

Ramón Díaz revela el insólito motivo por el qué se fue de River: “Un cumpleaños de D’Onofrio»

 

El riojano rompió el silencio y apuntó contra la dirigencia

 
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(BUENOS AIRES).- “Habla todo el mundo menos el entrenador, menos yo. Y digo: ‘¿Y estos quién carajo son?’. Y ahí le dije a Emiliano: ‘Mañana nos vamos’”, recordó Ramón Díaz al revelar los motivos de su sorpresiva salida de River en 2014. El riojano, máximo ganador como técnico en la historia del club, rompió el silencio y apuntó contra la dirigencia que encabezaban Rodolfo D’Onofrio y Enzo Francescoli.

Díaz acababa de devolver a River a los primeros planos con la conquista del Torneo Final 2014 y la Copa Campeonato, títulos que cortaron una larga sequía. El equipo atravesaba un momento positivo y su continuidad parecía natural, pero el vínculo con los directivos ya estaba resquebrajado.

“No era un feeling ni con D’Onofrio ni con Francescoli, no es un feeling de lo mejor. Yo quiero mucho al club, y si veo que las cosas se hacen mal, me molesta”, explicó el exentrenador. Según sus palabras, hubo decisiones de la cúpula dirigencial con las que no coincidía y que, como hincha y conductor del plantel, le generaban un malestar creciente.

La fiesta que detonó la renuncia

El punto de quiebre llegó una semana después de la consagración. La organización del festejo oficial le cayó como una cachetada. “A la semana hacen la fiesta, y eso me molestó mucho de D’Onofrio y de Francescoli. Yo lo llamo ‘el cumpleaños de D’Onofrio’ en la intimidad, no el festejo nuestro de ‘conseguimos el logro’”, contó Ramón.

El detonante fue la ceremonia en sí. Durante el evento, distintos dirigentes tomaron la palabra y celebraron los títulos, mientras el responsable del equipo quedaba relegado. “Habla todo el mundo menos el entrenador, menos yo”, repitió. Esa postergación fue la gota que rebasó el vaso: en ese mismo momento le comunicó a su hijo Emiliano que al día siguiente dejaban el club.

La partida se concretó de inmediato y sorprendió al mundo River. Apenas unos días después de haber devuelto la gloria deportiva, Díaz se alejaba de un cargo que había asumido con la promesa de reconstruir al equipo y que, en los papeles, estaba lejos de tambalearse. En aquella segunda etapa al frente del plantel, el riojano había llegado a fines de 2013 con la misión de enderezar el rumbo tras un semestre irregular, y en poco más de seis meses logró plasmar un equipo sólido que se quedó con los dos títulos domésticos de la temporada.

Su legado como máximo ganador en la historia de River, sin embargo, quedó atravesado por aquella salida abrupta. El entrenador ya había construido una trayectoria legendaria en su primera etapa en el club, en la que sumó siete títulos locales e internacionales entre 1995 y 2002, y su regreso despertó una expectativa enorme en los hinchas. El cortocircuito con la dirigencia de D’Onofrio —que había asumido en diciembre de 2013— se hizo insalvable en cuestión de días y terminó de enfriar una relación que nunca llegó a consolidarse.

A más de una década de aquel episodio, sus declaraciones vuelven a avivar el debate entre los hinchas. Ramón Díaz reivindicó su amor por River pero dejó en claro que no piensa callarse cuando entiende que las decisiones de quienes manejan el club no están a la altura de su historia.