(BUENOS AIRES).- “Los clásicos más ricos, alfajores de maicena, rellenos de dulce de leche y pasados por coco para más sabor. Riquísimos, sin tacc y super fáciles de hacer”, definió la gente de Cocineros Argentinos al compartir la receta de alfajores de maicena sin TACC que no puede faltar en tu mesa. Una versión apta para celíacos que conserva toda la textura tierna y el alma de la pastelería argentina de siempre.
La base de esta preparación es la fécula de maíz, que reemplaza por completo a la harina de trigo y le da a las tapas esa consistencia que se deshace en la boca. Con unos pocos ingredientes y un paso a paso directo, te asegurás un resultado que vuela en cualquier merienda. Lo importante es respetar el frío de la masa y controlar el horno para que los discos queden apenas firmes, sin dorarse.
Ingredientes
- Maicena (almidón de maíz) 600 g
- Manteca pomada 200 g
- Azúcar impalpable 200 g
- Huevos 3 unidades
- Yemas 2 unidades
- Esencia de vainilla c/n
- Ralladura de limón c/n
- Polvo de hornear 1 cdita
- Sal 1 cdita
- Dulce de leche c/n
- Coco rallado c/n
El primer paso de la receta es tamizar juntos la maicena, la sal y el polvo de hornear para airear los secos y evitar grumos. En otro bowl batí la manteca pomada con el azúcar impalpable hasta obtener una crema suave. Agregá los huevos y las yemas de a uno mientras seguís batiendo, incorporá la esencia de vainilla y la ralladura de limón, y después sumá los secos en forma de lluvia.
Cuando la masa se une, volcala sobre la mesada espolvoreada con maicena y juntala sin amasar. Envolvela en film y llevala a la heladera un buen rato, idealmente hasta que esté firme. El frío es clave en esta receta para que después puedas estirarla con palote, cortar los medallones de 8 o 10 centímetros y pasarlos a una placa enmantecada sin que se deformen.
La cocción va a horno medio durante 10 a 15 minutos, según el tamaño de las tapas. Retiralas en cuanto la superficie se vea seca y antes de que tomen color; si se doran de más quedan duras y se quiebran al armarlas. Dejalas enfriar por completo sobre una rejilla y recién después rellená de a pares con abundante dulce de leche.
Con los costados de los alfajores ya unidos, pasalos por coco rallado para que se impregne bien en el relleno y les dé ese borde clásico. Para mantener la textura tierna, guardalos en un envase hermético a temperatura ambiente; así duran varios días sin perder la humedad y se disfrutan como recién hechos.
Un alerta para quienes cocinan sin gluten: todos los ingredientes tienen que llevar el logo “sin TACC” en el envase, en especial la maicena y el polvo de hornear, y hay que evitar los productos a granel para prevenir la contaminación cruzada. Una receta simple, con el sabor de la infancia y la tranquilidad de saber que cualquiera puede probarla.
