(BUENOS AIRES).- Claudia Fontán reveló la receta de cookies que vas a guardar para siempre: combina chocolate, manteca tostada y avena en una mezcla irresistible. La actriz y cocinera aficionada compartió el paso a paso para lograr galletitas crocantes por fuera y suaves por dentro, con un perfume que llena la casa en minutos.
La preparación tiene el toque casero que caracteriza a la Gunda. La manteca tostada aporta un sabor profundo y acaramelado, el chocolate suma la dosis justa de intensidad y los copos de avena le dan textura y ese crunch adictivo que las hace desaparecer de la bandeja antes de que se enfríen.
Lo más tentador es que esta receta no tiene vueltas ni técnicas imposibles. Los ingredientes son accesibles y el procedimiento es tan simple que la convierte en una fija para el mate, el café o para tener en el freezer listas para hornear cuando te agarra antojo.
La estrella indiscutida es la manteca tostada: debe quedar doradita pero sin quemarse y se usa fría a temperatura ambiente. Ese paso le da a las galletitas un aroma y un gusto caramelizado que las diferencia de cualquier otra preparación casera.
Ingredientes
200 g de chocolate (amargo, con leche o mezcla)
170 g de manteca tostada fría
200 g de azúcar rubia
Chorrito de esencia de vainilla
1 huevo
1 yema
170 g de harina 0000
1 pizca de bicarbonato
80 g de copos de avena
Para arrancar, integrá la manteca tostada con el azúcar rubia hasta que quede una mezcla homogénea. Sumale el huevo, la yema y la esencia de vainilla y volvé a batir para que se unan bien.
Agregá la harina, el bicarbonato y los copos de avena, y por último incorporá el chocolate troceado o en chips. Formá las bolitas y hornealas a horno medio de 7 a 10 minutos, hasta que los bordes estén apenas dorados.
Claudia Fontán tiró un tip clave para las antojadizas: «podés freezar las bolitas crudas y hornearlas directamente congeladas cuando tengas ganas». Un planazo para las tardes largas, visitas inesperadas o simplemente para regalarte un mimo dulce sin culpa. Es la receta que vas a guardar para siempre.
