ESPECTÁCULO

«Confía»: el secreto de Maru Botana para hacer las empanadas de choclo y queso más ricas de todas

 

La cocinera reveló el ingrediente que las deja extra cremosas.

 
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(BUENOS AIRES).- Rinde 2 docenas: Maru Botana dio la receta de empanadas de choclo y queso con masa casera y un toque dulce

El truco del azúcar arriba te va a sorprender.

Maru Botana, una de las cocineras más queridas del país, siempre tiene la receta justa para resolver una comida con todo el sabor de lo casero. Esta vez compartió sus famosas empanadas de choclo y queso, un plato que sale de la asadera y vuela de la mesa en un abrir y cerrar de ojos.

Son ideales para una cena distinta o para agasajar visitas. La gran diferencia de esta receta está en la masa casera y un ingrediente secreto que las deja extra cremosas: el puré de calabaza. Además, antes de hornearlas, Maru recomienda espolvorearlas con azúcar para que se forme una costrita dulce y crocante irresistible.

La preparación es más fácil de lo que parece y rinde para 2 docenas de empanadas espectaculares. Tomá nota de los ingredientes.

INGREDIENTES

  • 500 g de harina 0000

  • 200 ml de agua caliente

  • 2 cucharaditas de sal

  • 100 g de grasa (vacuna o de cerdo)

  • 4 choclos frescos

  • 250 g de puré de calabaza (bien firme, hecho al horno)

  • 1 cebolla picada

  • 2 cebollas de verdeo picadas

  • 1 cuadradito de manteca

  • 3 cucharadas de fécula de maíz

  • ½ taza de leche tibia

  • 100 g de queso rallado

  • 100 g de queso cremoso

  • 1 huevo (para pintar) y azúcar para espolvorear

Para la masa, armá una corona con la harina, distribuí la sal por los bordes y volcá en el centro la grasa derretida junto con el agua caliente. Uní desde el centro hacia afuera y amasá con energía hasta lograr un bollo liso y suave. Tapalo y deja que descanse 30 minutos; después dividilo en 24 bollitos de unos 30 gramos. Estiralos con palote hasta formar discos de unos 12 centímetros de diámetro.

Para el relleno exprés, derretí la manteca en una sartén y rehogá la cebolla común y la de verdeo hasta que estén tiernas. Espolvoreá la fécula de maíz sobre los vegetales y sumá la leche tibia de a poco, revolviendo bien para armar una salsita blanca bien espesa. Incorporá los granos de los 4 choclos, pasales el mixer apenas unos segundos para procesar un poco sin hacerlos puré, y retirá del fuego.

Con el calor residual, sumá el puré de calabaza, el queso rallado y el queso cremoso cortado en cubos. Mezclá enérgicamente para que se amalgame todo y dejá enfriar el relleno por completo antes de armar: frío es mucho más fácil de manejar y no rompe la masa.

Precalentá el horno al máximo. Rellená cada disco con una cucharada generosa, cerrá presionando los bordes y hacé el repulgue que más te guste. Acomodá las empanadas en una placa limpia, pintalas con huevo batido y, acá viene el toque que las cambia, espolvoreá un poquito de azúcar arriba de cada una. Llevalas al horno fuerte hasta que estén bien doraditas y la masa quede crocante.

«Confiá, porque esa costrita dulce y crocante que se hace con el calor es de otro planeta», asegura Maru Botana sobre ese golpe de azúcar final. Unas empanadas que te van a pedir que repitas una y otra vez. Las tenés que probar sí o sí.