ESPECTÁCULO

Bizcochitos de crema con solo 2 ingredientes: la receta más fácil de internet

 

Tres opciones: de crema (2 ingredientes), de grasa tipo panadería o de queso exprés.

 
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(BUENOS AIRES).- ¿No hay mate sin bizcochitos en tu casa? Entonces estas tres recetas de bizcochitos fáciles te salvan la merienda. Desde la opción más simple con solo 2 ingredientes hasta los clásicos de grasa tipo panadería y unos tentadores de queso y manteca, tenés para elegir según el antojo del día.

Los bizcochitos de crema (¡solo 2 ingredientes!). Vas a necesitar 200 cc de crema de leche, 200 g de harina leudante y una pizca de sal. Mezclá en un bowl la harina, la crema y la sal hasta formar una masa lisa. Envolvela en film y dejala descansar en la heladera entre 20 y 30 minutos. Después estirala sobre la mesada hasta que tenga medio centímetro de espesor, cortá los bizcochitos del tamaño que gustes, pinchalos con un tenedor y hornealos a 180°C durante 15 minutos o hasta que se vean levemente dorados.

Los clásicos bizcochitos de grasa “tipo panadería”. Para el sabor tradicional y bien hojaldrado llevan 500 g de harina común, 200 g de grasa bovina o de cerdo a temperatura ambiente, 150 ml de agua tibia, 15 g de sal y 5 g de levadura seca. Hacé un arenado frotando la harina, la sal y la grasa con los dedos. Agregá el agua con la levadura disuelta, integrá hasta formar un bollo liso —no amases de más—. Estirá la masa con palote, doblala en tres como un folleto y repetí ese pliegue tres veces para lograr el hojaldre. Estirá por última vez, cortá los bizcochitos, pinchalos y hornealos a 180°C entre 20 y 30 minutos hasta que apenas doren.

Los bizcochitos exprés de queso y manteca (sin levadura). Esta versión lleva 250 g de harina leudante, 70 g de manteca fría cortada en cubitos, 100 g de queso rallado sabroso —como sardo o reggianito—, 100 ml de leche fría y una pizca de sal. Formá un arenado frotando la harina con la sal, el queso y la manteca bien fría. Incorporá la leche y uní la masa rápidamente sin amasar mucho para que la manteca no se caliente. Estirala hasta un centímetro de espesor, cortá los bizcochos, pinchalos y lleválos al horno fuerte a 200°C durante 12 a 15 minutos, hasta que queden inflados y doraditos.

Un plus de sabor para cualquiera de las tres recetas. Antes de mandarlas al horno, pintá los bizcochitos con un poco de agua o manteca derretida y espolvoreá por encima orégano, pimentón ahumado, semillas de sésamo o un toque extra de sal gruesa. Quedan espectaculares y suman ese gustito extra al mate.

Cómo conservarlos para que no se ablanden

El truco principal para los bizcochitos de crema y los de grasa es combatir la humedad. Guardalos en un frasco de vidrio con tapa de metal a rosca o en un contenedor de lata bien hermético, y colocá una hoja de papel de cocina en el fondo para que absorba cualquier rastro de humedad. El dato clave: nunca los guardes tibios. Esperá a que estén completamente fríos a temperatura ambiente, porque si los tapás calientes generan vapor y se ablandan al instante.

Los bizcochitos de queso y manteca tienen más materia grasa láctea. Si los comés en 2 o 3 días, ponelos en un recipiente plástico hermético en un lugar fresco y seco. Para que duren toda la semana, mandalos a la heladera bien tapados y, al momento de comerlos, dales un golpe de calor de 2 minutos en el horno o la freidora de aire para que recuperen la textura tierna. Todas las versiones pueden congelarse ya cocidas en una bolsa para freezer hasta 3 meses; pasalas directo del freezer al horno precalentado o la freidora de aire por 5 minutos y quedan como recién hechas. Vos, ¿por cuál de las tres recetas arrancás hoy?