(BUENOS AIRES).- Para salir del clásico omelette de jamón y queso, cuatro recetas originales transforman un plato simple en un almuerzo liviano, rápido y nutritivo. El omelette es ese comodín que nunca falla: versátil, económico y con ingredientes que casi siempre tenés en casa.
Las 4 recetas para renovar el omelette
Omelette mediterráneo. Se baten dos huevos con sal y pimienta, se saltea apenas un puñado de espinaca fresca con unas gotas de aceite de oliva y se agregan tres tomates secos hidratados picados. Se vuelcan los huevos y, cuando comienza a cocinarse, se incorporan 40 gramos de queso feta desmenuzado. Se dobla el omelette y se cocina un minuto más.
Omelette caprese. Se cocinan dos huevos batidos en una sartén antiadherente. Antes de doblarlos, se unta una cucharada de pesto, se suman 80 gramos de mozzarella en cubos, tomates cherry cortados al medio y algunas hojas de albahaca fresca. Se cierra y se deja hasta que el queso quede completamente fundido.
Omelette criollo. Se prepara el omelette tradicional con dos huevos y, cuando la base está casi cocida, se añaden 60 gramos de queso en hebras, una cebolla caramelizada y una cucharadita de chimichurri. Se cierra y se cocina hasta que el queso esté bien derretido. Se termina con perejil fresco picado por encima.
Omelette mexicano. Se cocinan dos huevos y se agrega queso cheddar rallado mientras todavía está húmedo. Se suman dos cucharadas de porotos negros cocidos y dos cucharadas de maíz. Se cierra el omelette y se sirve con media palta en cubos, cilantro fresco y una pizca de pimentón.
Cuatro opciones que salen de lo común para un almuerzo sin vueltas. Animate a probar estas recetas y salí del clásico sin gastar de más.
