BOCA JUNIORS

Boca negocia por el reemplazo de Zeballos: El extremo que Riquelme siguió en silencio «Es desequilibrante»

 

El presidente de Boca no se detiene y busca sumar al extremo que sigue hace tiempo.

 
Riquelme
Riquelme

(BUENOS AIRES).- Boca Juniors ya cerró la incorporación de Sebastián Villa y Juan Román Riquelme ahora va por Maher Carrizo, un extremo que era un viejo anhelo del presidente y al que ya había seguido de cerca en mercados anteriores.

La posible salida de Exequiel Zeballos aceleró la búsqueda. "Con la posible salida de Exequiel Zeballos cada vez más cerca, Boca necesita reforzar esa zona del campo con urgencia", indicaron desde la dirigencia. En ese contexto, Carrizo volvió a tomar protagonismo en la agenda del Consejo de Fútbol.

El interés de Riquelme por Carrizo no es una improvisación. El presidente ya había "posado los ojos en Carrizo en mercados anteriores", pero distintas circunstancias impidieron avanzar. Ahora, con un escenario distinto y la necesidad concreta de sumar variantes en ataque, la gestión se reactivó con más fuerza.

Por qué Carrizo seduce a Riquelme

Carrizo reúne varias de las condiciones que busca Boca: "desequilibrio en el uno contra uno, velocidad por las bandas y capacidad para marcar diferencias en partidos cerrados". Su presente futbolístico genera ilusión en el cuerpo técnico, que lo considera una apuesta interesante tanto para lo inmediato como para el futuro del equipo.

La llegada de Sebastián Villa no frena la gestión por Carrizo, sino que la complementa. La idea del entrenador es contar con más de una alternativa en los extremos, porque el calendario será exigente y la competencia interna puede elevar el rendimiento del plantel.

El costo de la operación

La operación no es sencilla desde lo económico, pero en Boca están "dispuestos a hacer un esfuerzo". El club sabe que necesita dar un golpe en el mercado para volver a ilusionar a los hinchas y, sobre todo, para construir un equipo competitivo que pueda pelear títulos importantes.

Riquelme atraviesa una etapa de decisiones fuertes como dirigente. "Busca cambiar la imagen del equipo tras temporadas irregulares y resultados que no estuvieron a la altura de la historia del club", señalaron fuentes cercanas a la directiva. Cada refuerzo se analiza con lupa y responde a una planificación más amplia que apunta a devolverle al equipo el protagonismo perdido.

Lo que viene

Mientras las negociaciones avanzan, el nombre de Carrizo ya genera expectativa entre los hinchas, que siguen de cerca cada movimiento del mercado. Por ahora todo está en etapa de gestiones, pero el mensaje de la dirigencia es claro: Boca no se retira del mercado y va por más. Si Riquelme logra concretar este viejo anhelo, el equipo sumará una pieza que considera clave para afrontar lo que viene con renovadas aspiraciones. No se descartan novedades en los próximos días.