(BUENOS AIRES).- Boca Juniors mantiene activa la búsqueda de un delantero centro y Juan Román Riquelme ya se prepara para averiguar las condiciones de un “nueve” argentino que juega en el exterior, justo el perfil que le pidió Rodolfo Arruabarrena para reforzar el ataque.
Entre este miércoles y jueves, la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme se comunicará con el representante del futbolista para conocer las condiciones contractuales y las pretensiones económicas. Por el momento, el nombre del atacante no trascendió.
Rodolfo Arruabarrena considera que el plantel necesita una referencia ofensiva más para afrontar una temporada exigente. Las lesiones y la necesidad de rotación llevaron al cuerpo técnico a buscar alternativas que eviten la dependencia de unos pocos nombres en el ataque.
El Vasco le transmitió al Consejo de Fútbol que el refuerzo ideal debe tener experiencia, capacidad para jugar bajo presión y una rápida adaptación al fútbol argentino. Que el delantero sea argentino y esté en el exterior juega a favor de esa adaptación, según evalúan en el club.
Boca ya concretó algunos movimientos importantes en esta ventana de transferencias, pero el entrenador entiende que todavía falta una pieza: un goleador que aporte presencia en el área y competencia interna. La intención es encontrar un futbolista que pueda llegar para ser importante y no solamente sumar cantidad al plantel.
La dirigencia analiza distintas opciones en el mercado internacional, con la premisa de sumar un jugador que encaje en el esquema del Vasco. Riquelme encabeza el operativo para detectar a ese centrodelantero que le dé más peso ofensivo al equipo.
Por ahora, el Consejo de Fútbol inicia la primera etapa: conocer la situación contractual del jugador, sus pretensiones económicas y la viabilidad de una negociación. El nombre sigue bajo reserva, pero en Boca ya trabajan para cumplir otro de los pedidos de Arruabarrena. Después de reforzar otros sectores del campo, el gran objetivo es encontrar al nueve que el cuerpo técnico reclama.
La búsqueda de un centrodelantero es una de las prioridades que fijó el entrenador desde el arranque del mercado. Arruabarrena entiende que el plantel necesita una referencia ofensiva más para afrontar la competencia y contar con mayores variantes en ataque, sobre todo cuando el calendario aprieta.
El hecho de que el apuntado sea argentino podría facilitar la adaptación al fútbol local y al ambiente del club. Boca sabe que incorporar un delantero de jerarquía no es sencillo, especialmente porque los goleadores suelen tener un valor elevado en el mercado. Por eso la primera gestión será apenas un sondeo: las charlas de las próximas horas buscan determinar si hay condiciones reales para avanzar.
La dirigencia xeneize no quiere repetir negociaciones que se estiran sin definición. Si las pretensiones económicas y la situación contractual del jugador abren una ventana, el Consejo de Fútbol está dispuesto a moverse rápido. Por lo pronto, entre hoy y mañana se espera el primer contacto formal para empezar a trazar el camino hacia la incorporación.
