BOCA JUNIORS

Juan Román Riquelme ya tiene candidato para ser el socio de Paredes en Boca

 

El presidente xeneize sigue los pasos del uruguayo de Flamengo para reforzar el mediocampo.

 
Juan Román Riquelme
Juan Román Riquelme

(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya palpita el próximo mercado de pases y puso la mira en un mediocampista de primer nivel para que sea el socio ideal de Leandro Paredes en el Boca que conduce Rodolfo Arruabarrena. La dirigencia xeneize entiende que necesita una incorporación de peso en la mitad de la cancha y Juan Román Riquelme está dispuesto a hacer un esfuerzo económico grande para cerrarla en la ventana de mitad de año.

La búsqueda no es nueva: en el club vienen analizando el perfil exacto que encajaría en el esquema del entrenador. La idea es sumar un volante ofensivo que pueda convivir con Paredes y al mismo tiempo ser el encargado de generar juego en los últimos metros. Lo cierto es que Juan Román Riquelme y todo el mundo Boca no dejan de pensar en el mercado de pases, donde irán a la carga por un nuevo mediocampista que sería una de las grandes incorporaciones de Arruabarrena.

Con ese mapa sobre la mesa, el apuntado es un futbolista que ya demostró su jerarquía en el fútbol sudamericano y que actualmente brilla en el exterior. Juan Román Riquelme lo sigue desde hace tiempo y las charlas internas ya le dieron forma al deseo: quiere un jugador que marque diferencias, que asuma la responsabilidad creativa y que potencie el funcionamiento colectivo de un equipo que apunta a pelear todo en el segundo semestre.

El nombre que gana fuerza es el de Giorgian De Arrascaeta. El uruguayo, de presente indiscutido en Flamengo, es considerado pieza fundamental en el Mengão y cumple con todas las características que el presidente pretende incorporar. “De Arrascaeta viene siendo pieza fundamental en el equipo y es por eso que Juan Román Riquelme lo quiere en Boca para que sea una de las figuras de Arruabarrena”, repiten cerca del ídolo y máximo dirigente, que ve en el mediapunta de 30 años la dosis justa de talento y experiencia para dar el salto de calidad que reclama el hincha.

La operación, de todos modos, no será sencilla. De Arrascaeta tiene contrato vigente con Flamengo hasta el 31 de diciembre de 2028 y Boca, para arrancar a negociar, deberá presentar una oferta formal que seduzca tanto al club brasileño como al futbolista. Una vez que ese vínculo llegue a su fin, De Arrascaeta no sería renovado, un dato que en La Ribera leen con atención a mediano plazo pero que no los distrae del objetivo inmediato: intentar quedarse con sus servicios cuanto antes.

El contrato y el valor de mercado

La cláusula de salida y la tasación del uruguayo son los primeros obstáculos que Juan Román Riquelme tiene sobre el escritorio. De acuerdo con el sitio Transfermarkt, Giorgian De Arrascaeta posee un valor de mercado de 15 millones de euros, una suma que obliga a Boca a pensar en una inversión fuera de lo común para los parámetros del fútbol argentino. A eso se suma que el brasileño no tiene necesidad de vender y que el propio jugador es una de las caras más queridas por la torcida rubro-negra, lo que encarece y complejiza cualquier intento por arrancarlo del Maracaná.

Con esas cartas sobre la mesa, el próximo paso del Consejo de Fútbol será definir el monto y la estructura de la propuesta. Por lo pronto, Riquelme ya dejó en claro que la búsqueda del volante es una prioridad y que la dirigencia hará lo necesario para que el mediocampista —que hoy solo piensa en seguir sumando minutos en Brasil— se convierta, más temprano que tarde, en el primer refuerzo de lujo del Boca de Arruabarrena.