(BUENOS AIRES).- “Preguntale a él”, respondió Juan Román Riquelme cuando le consultaron por el frustrado pase de Paulo Dybala a Boca. El presidente del Xeneize dejó en manos del cordobés la explicación sobre por qué no se concretó su llegada en el último mercado de pases.
Durante la entrevista previa al partido frente a O’Higgins por la Copa Sudamericana, Riquelme señaló: “Yo de vez en cuando hablo”, y bromeó con que la Joya todavía le debe una camiseta. La respuesta del dirigente alimentó la ilusión de los hinchas, aunque dejó en claro que la decisión final dependió del jugador.
Dybala, por su parte, decidió renovar su contrato con la Roma hasta junio de 2027. El delantero cordobés optó por continuar en Europa, donde es figura y referente del equipo italiano.
El atacante siempre manifestó una admiración especial por Riquelme, a quien considera uno de sus grandes referentes futbolísticos. Desde joven destacó al exmediocampista como un modelo a seguir, algo que fortaleció el deseo de los hinchas de verlo con la camiseta azul y oro.
La amistad con Paredes y el sueño pendiente
El vínculo con Leandro Paredes, amigo cercano y recién llegado a Boca, también generó expectativa durante el mercado de pases. Muchos imaginaron que el volante podía ser una pieza clave para convencerlo de regresar al fútbol argentino, pero el pase no prosperó.
Riquelme evitó cerrar la puerta y confirmó que mantiene contacto con Dybala. Insistió en que la decisión es del futbolista y que cualquier posibilidad futura dependerá de su presente en Europa y sus objetivos deportivos.
El propio Dybala, campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022, mantiene una conexión especial con Boca. Esa relación se construyó a partir de la admiración que siempre expresó hacia Riquelme como referente futbolístico y hacia la mística del club de La Ribera.
Con el contrato del cordobés vigente hasta mediados de 2027 y su rol protagónico en la Roma, el sueño de verlo en La Bombonera deberá esperar. De todos modos, la frase del presidente xeneize y su broma sobre la camiseta adeudada mantienen viva una ilusión que, por ahora, sigue sin fecha de vencimiento.
Boca se enfoca en sus objetivos deportivos inmediatos, con la Copa Sudamericana como el gran desafío del segundo semestre. La dirigencia apuesta por un plantel competitivo que ya sumó nombres de peso y enfrenta a O’Higgins en un duelo clave, mientras el nombre de Dybala sigue resonando como un deseo latente para el futuro.
