(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme y el entrenador Rodolfo Arruabarrena tienen en carpeta el regreso de un viejo conocido para reforzar el mediocampo en el segundo semestre, pero el costo de la operación enfría cualquier gestión. El apuntado es el uruguayo Nahitan Nández.
Nández fue ofrecido a Boca en junio y ya cuenta con el visto bueno de Arruabarrena, que lo enfrentó durante su etapa en el fútbol de Arabia Saudita. El volante de 30 años vería con buenos ojos la posibilidad de volver a vestir la camiseta xeneize.
Nández disputó 67 partidos oficiales con Boca entre 2017 y 2019, en los que convirtió 6 goles y dio 7 asistencias. Luego de su paso por el Cagliari italiano, recaló en Al-Qadsiah en julio de 2024 y desde entonces acumula 69 encuentros, 8 tantos y 17 pases gol.
La cláusula que frena la vuelta
La principal traba es el dinero. La cláusula de rescisión de Nández con el club saudí está fijada en 5 millones de dólares, y en el mercado se estima que la operación total demandaría una cifra similar. Hasta ahora, Riquelme no inició gestiones formales para avanzar en la repatriación.
A eso se suma el cupo de extranjeros. Boca ya tiene ocupadas las plazas con Carlos Palacios, Ángel Romero y Marcelo Saracchi, y tiene encaminada la llegada del arquero colombiano Álvaro Montero, por lo que la incorporación de Nández obligaría a liberar un lugar.
El propio jugador pretende regresar y Riquelme está al tanto de su deseo. Sin embargo, sin un reacomodamiento de las cuentas o alguna salida que despeje el plantel, la chance aparece hoy como remota.
El mercado de pases recién comienza y en las próximas semanas podría haber novedades si las condiciones económicas se vuelven más favorables. Por ahora, la vuelta de Nández es más un anhelo que una realidad concreta.
