(BUENOS AIRES).- “La gente no va a poder creer con lo que se va a encontrar, antes había una pared”, anticipó Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors, al detallar el avance de las obras en La Bombonera y dedicarles un mensaje directo a los hinchas. El dirigente aseguró que el estadio sigue transformándose con trabajos concretos que ya están por concluirse.
En esa línea, Riquelme agradeció el respaldo de los socios y los simpatizantes: “Al hincha de Boca es gracias por cómo apoya al equipo”. Además, pidió valorar el crecimiento institucional más allá de los resultados deportivos. “Tenemos que disfrutar de lo que crece nuestro club, porque sino parece que no vamos haciendo nada”, explicó.
Sobre los trabajos en marcha, el presidente dio precisiones puntuales. “La salida de Brandsen está casi terminada”, confirmó, y añadió que los cambios en otro de los accesos eran inminentes. “Para mañana esto va a estar terminado y los que vengan al sector L estarán contentos”, sostuvo. Son dos zonas clave que la dirigencia remodeló para mejorar la experiencia en la cancha.
“Todo lo que hacemos es con mucha felicidad, sin dejar de trabajar”, señaló Riquelme, que volvió a poner su palabra como garantía de gestión: “Lo que me comprometo sé que lo tengo que cumplir”. El plan de infraestructura, según detalló, también sumará nuevas pantallas en el ingreso al campo de juego antes de que termine 2026.
El presidente contó que los trabajos no se limitan a los accesos y tribunas. Se está interviniendo en sectores internos del estadio que los hinchas no ven a simple vista pero que son fundamentales para el funcionamiento diario. “Cada obra se encara sin pausa y, según sus palabras, con la felicidad de ver crecer al club en todos los frentes”, según el relevamiento que compartió con los medios partidarios.
El barrio y La Bombonera
La relación con el entorno también fue destacada por el máximo directivo xeneize. “Nos da felicidad que los vecinos se sientan contentos porque están teniendo cada vez más participación”, dijo, y ese acompañamiento empuja a profundizar la transformación del estadio.
El mandatario insistió en que muchas veces las mejoras estructurales quedan opacadas por la urgencia de los resultados, pero remarcó que la dirigencia no frena. Cada intervención se encara con la intención de que el hincha no solo se lleve la satisfacción de un triunfo, sino que también encuentre una Bombonera más cómoda y con espacios renovados que antes parecían impensados.
Riquelme subrayó que la obra en Brandsen implicó demoler una pared que durante décadas limitó ese acceso, y que por eso los socios van a notar un cambio rotundo al llegar al estadio. Lo mismo anticipó para el sector L, donde los trabajos apuntan a descomprimir la circulación en una de las zonas de mayor congestión los días de partido.
La consigna de Riquelme es que los avances edilicios dejen de ser un detalle silencioso y se conviertan en un motivo de orgullo compartido. Con la salida de Brandsen a punto de finalizar y el sector L renovado, el club ya proyecta la instalación de las nuevas pantallas antes de fin de año como el próximo paso visible para todos los que vayan a la cancha.
